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TÍTULO: Príncipe Cautivo (Trilogía)
AUTORA: C. S. Pacat
GÉNERO: Fantasía, romance Boys Love, drama, intriga, conspiración, New Adult y política.
La trilogía Príncipe Cautivo fue escrita y publicada entre 2013 y 2016. Se ambienta en un mundo ficticio inspirado en sociedades de corte clásico romano y medieval. En un momento en el que Juego de Tronos se encontraba en su auge, la historia presenta, a menor escala y centrada en dos reinos, la lucha por el poder entre dos familias reales.
Basada en el tropo enemies to lovers, la obra mezcla una evolución de liderazgos, comparaciones entre formas de gobernar y una constante lucha interna. Se pone en escena tanto el conflicto a través de la fuerza como el enfrentamiento mediante la inteligencia y la estrategia.
Los personajes principales son Laurent y Damen, príncipes de sus respectivos reinos, los cuales habían estado en guerra en el pasado. Un conflicto que se cobró la vida del hermano mayor de Laurent, príncipe heredero, a manos del otro heredero, Damen.
Sin embargo, Damen acaba en manos de Laurent como esclavo, tras ser traicionado por su hermanastro, quien asesina al rey —padre de ambos— y hace creer al reino que Damen ha muerto, enviándolo en completo anonimato bajo el mando de su peor enemigo.
La historia se desarrolla en una sociedad medieval que, en mi opinión, representa claramente un paralelismo entre romanos y persas. Se trata de una sociedad donde la depravación sexual y la esclavitud sexual, entendida incluso como forma de arte, están completamente normalizadas.
En cuanto a los personajes, nos encontramos ante el día y la noche, el yin y el yang.
Por un lado, Laurent: príncipe legítimo que no se deja arrastrar por la sociedad sexualizada y depravada en la que vive la nobleza de su reino. Es estricto, inteligente y calculador, rozando en ocasiones lo retorcido. No se deja amedrentar y procura ir siempre varios pasos por delante del resto. Su frialdad hace que se le acuse de no tener sentimientos, aunque en realidad se trata de una coraza que él mismo se ha construido.
Por otro lado, Damen: príncipe guerrero, luchador y estratega únicamente en el campo de batalla. Representa el opuesto de Laurent. Es directo, sincero y siempre va de frente; mentir es algo que le resulta profundamente conflictivo.
Podría decirse que Laurent expresa sus sentimientos mediante actos —pequeños gestos de confianza o bajando sus barreras—, mientras que Damen los expresa de forma directa a través de las palabras.
A lo largo de la historia aparecen otros personajes con los que resulta más difícil empatizar, pero que cumplen un papel relevante. En el reino de Laurent encontramos figuras retorcidas, manipuladoras y depravadas, movidas únicamente por la ambición. En el reino de Damen ocurre lo contrario: personajes más manipulables, pero grandes guerreros.
A pesar de tratarse de una obra dirigida a un público adulto, es una lectura sencilla. Tiene un ritmo muy dinámico y un vocabulario accesible. Además, resulta bastante comercial: combinar contenido sexual con intrigas políticas al estilo Juego de Tronos en un romance homosexual es, en mi opinión, una fórmula fácil de vender.
No obstante, considero que hay partes de la historia que podrían haber quedado más claras. Existen conflictos que se sobreentienden leyendo entre líneas. Sin entrar en spoilers, tengo la sensación de que la relación entre Laurent y su tío incluye abusos durante su infancia, algo que no se explica de forma explícita, pero que se deja intuir.
En cuanto a mi valoración personal, la historia es muy intensa y emocional. Atrapa desde el primer momento, con escenas sensuales bien detalladas. También transmite una visión de sociedad open-minded, donde la sexualidad se vive de forma natural.
Destaco especialmente el ritmo, la complicidad que va surgiendo entre los personajes, los giros de la trama y la constante duda sobre en quién se puede confiar. Los momentos de tensión, el continuo “¿qué va a pasar ahora?” y, sobre todo, el “¿se han dado cuenta por fin de lo que sienten?”.
A pesar de sus imperfecciones y de algunos agujeros en la trama, es una historia cargada de tensión y ansiedad. Mientras la leía, no podía dejar de pensar en los personajes ni de necesitar hablar de ellos con alguien, expresar todo lo que el libro me hacía sentir.
Lo más duro es la sensación de angustia que acompaña la lectura. Al empatizar con los personajes, se genera un malestar constante que solo deseas que termine. ¿Y cuando llega el final? Aparece una auténtica resaca literaria: la necesidad de parar durante uno o dos días. Aun así, es un final que se agradece profundamente, ya que logra disipar todos esos sentimientos negativos acumulados a lo largo de la lectura.