GÉNERO: AMOR, ROMCOM, CLEAN ROMANCE.
AÑO PUBLICACIÓN: 2022
AUTORES: BECKY ALBERTALLI Y ADAM SILVERA.
SINÓPSIS:
Ben ha sobrevivido al primer año de la universidad, pero se siente más estancado que nunca. Las clases le demandan un gran esfuerzo, su trabajo a media jornada con su padre es aún peor y su mejor amigo Dylan lleva actuando raro durante semanas. Lo único positivo es su compañero de escritura, Mario, que le ha estado dando muchas clases de español y, sobre todo, muchos besos. Mario tiene grandes sueños puestos en Hollywood, y eso hace que Ben comience a soñar a lo grande… y las decisiones que tome a partir de ahora podrían ser la clave para remodelar su futuro. Entonces, ¿porqué no puede dejar de pensar en cierto chico de su pasado? Arthur ha regresado a Nueva York por primera vez en dos años, listo para conquistar el mundo del teatro como el mejor… becario del asistente de un director que no está para nada cerca de Broadway. Por supuesto, para él es horrible pasar el verano lejos de su dulce y confiable novio, Mikey, pero sabe que su relación es lo suficientemente fuerte como para soportar la distancia. Por eso, no hay ningún problema cuando su ex novio Ben vuelve a aparecer en escena. Es más, le parece muy bien que Ben esté contentísimo con la compañía de un chico misterioso. Los primeros amores son especiales, pero es demasiado tarde para hacerse preguntas de «¿y si…?».¿Verdad? Aunque intenten olvidarse del pasado, los chicos no dejan de cruzarse en el presente. ¿Acaso el universo está tratando de decirles que hay una segunda oportunidad en su futuro?
RESEÑA:
La resaca literaria que me dejó la primera entrega fue brutal. Sin embargo, tengo que decir que no fue una resaca que me dejara en el desamparo ni con sensación de pérdida o tristeza. A pesar de que no me convenció el final abierto —y el hecho de que los protagonistas quedaran separados—, entendí la historia como algo más profundo. Como ya comenté en mi primera reseña, para mí era un libro sobre sanar. Una pareja que te enseña a dejar atrás conflictos, a centrarse en la felicidad y en el crecimiento personal. Una historia sobre el amor, pero no necesariamente una historia de amor.
Antes de empezar este segundo libro, me enfoqué en los posibles dramas que podría encontrar: las dificultades de una relación a distancia, los celos, la soledad… pero me llevé un pequeño chasco.
Desde el principio, y especialmente por el título, sabía cómo iba a terminar la historia. De hecho, creo que el título es uno de los mayores spoilers posibles. Aun así, sigo sin considerarla una historia de amor como tal; más bien la veo como una historia de reencuentros. Es romántica, sí, pero no gira únicamente en torno al amor.
En esta segunda parte, considero que los autores hacen un trabajo interesante de redescubrimiento personal de los personajes. Es algo que valoro mucho de ellos: cómo van construyendo el camino hacia la madurez, la sanación y un romance sano. En ese sentido, solo puedo decir: bravo.
Sin embargo, no me parece una obra maestra como sí lo fue el primer libro. Este es el riesgo de las sagas, especialmente cuando la primera entrega es tan buena: la segunda puede no estar a la altura.
No quiero desmerecer el trabajo ni decir que es una mala historia, pero sí quiero destacar algunos aspectos que no me han convencido:
- El uso de Broadway y los musicales deja de ser un tropo para convertirse en un tópico. Se presenta casi como algo inherente a la comunidad LGTBIQ+, y aunque lo critico desde dentro —como alguien a quien le gustan los musicales—, me resulta poco realista. En la vida cotidiana, no es tan común encontrar ese nivel de devoción, y centrar tanto a un personaje en ello se siente exagerado.
- La precipitación de los acontecimientos. Aquí puede haber un ligero spoiler: durante gran parte de la historia vemos el tira y afloja entre Ben y Arthur, y en un momento dado, Ben toma una decisión clara. Sin embargo, al final hay un cambio brusco que se siente poco justificado. Todo ocurre de forma demasiado rápida y me resultó poco creíble.
- La parte que más me interesaba —el desarrollo de la relación a distancia y la evolución emocional de los personajes— se resuelve de forma muy apresurada. Apenas se profundiza y se resume en un “esto pasó”, lo cual me dejó con ganas de mucho más.
- Otro tópico: la idea de que todos los gays tienen perros y los tratan como hijos. Aunque puede darse, aquí se siente repetitivo y poco natural, más cercano a clichés de sitcom que a la realidad.
- Y en la misma línea, el típico recurso de montar espectáculos en fiestas. De nuevo, un cliché que refuerza esa sensación de estar viendo una comedia televisiva más que una historia realista.
En general, creo que se abusa de ciertos tópicos propios de sitcoms como Glee o Modern Family, lo que le resta naturalidad a la historia.
Aun así, es un libro que me ha gustado. Le daría un 6,5 sobre 10 y lo recomendaría, sobre todo porque considero que las historias deben cerrarse, y más cuando la primera parte me pareció un 10.