lunes, 21 de mayo de 2018

Invocadores de Espíritus - Cap 2

Por fin subimos a un autobús para ir a la antigua casa de Campo de mi familia. Esta estaba a las afueras de la ciudad, cerca de la playa. Normalmente todas las zonas de playa de dónde vivíamos estaban muy construidas. Pero la zona en la que tenía mi casa, no lo estaba. La Escuela de los 5 Elementos se había encargado de que esa zona fuese protegida y privada. La naturaleza pura que había aquí, reforzaba nuestra energía y nos protegía.

Nada más subirnos al autobús. Ai me había sentado al fondo y se había puesto a mi lado. Aunque trató de aguantar despierto, al cabo de un par de minutos estaba con su brazo sobre mis hombros y su cabeza apoyada en la mía completamente dormido.

Rei se había sentado un asiento delante de mi y me miraba de reojo. Ai no lo hubiese dejado sentarse a mi lado. Siempre lo había culpado por lo mal que lo había pasado yo al separarme de él.

- Parece que no se va a alejar de ti - Sus palabras parecían tener algún extraño sentimiento encerrado que no conseguí descubrir- No sabía que vivíais juntos.

Le tomé la mano a Ai que aun dormía mientras se la acariciaba. Me hacía sonreír el escucharle hacer ruidos con la boca mientras dormía. Lo veía relajado, como era él antes de echarse a los hombros el tener que protegerme.

- Cuando dejé la Escuela. Yo lo pasé mal - Comencé a explicarle a Rei - El mismo día que la dejé, me atacaron. -Sabía que tenía que contarle la historia de lo que había pasado, ahora que también me protegía, debía saber de mi cuanto quisiera - Fue un espíritu. Fue la primera vez que invoqué esa espada. No nos hemos separado desde entonces.

- Ya veo. Tenéis que estar muy unidos. - Giró la cabeza hacia adelante mientras soltaba un suspiro casi inaudible.

- Los tres hemos estado siempre muy unidos -Miré a Ai y me apoyé en él.

- Ai nunca me va a perdonar el que te abandonara - Terminó admitiendo Rei - Yo prometí protegerte con mi vida, y al final ha sido Ai el único que ha podido hacerlo. Después de nuestro primer beso. Le prometí a él que nunca te haría daño. No creo que deje que vuelva a tu vida tan fácilmente.

La respuesta me había pillado por sorpresa. Así que contuve la respiración durante unos segundos para despues mirar por la ventana sujetando la mano de Ai.

Recordaba como había sido mi beso con Rei. Lo había pensado durante mucho tiempo, y no pensaba que eso fuera a cambiar. Después de todo, Rei había sido mi primer amor, pero ahora, si que había algo que había cambiado.

- Creo que lo que peor lleva es el cansancio - Negué volviendo a respirar - Es agotador enfrentarse a tantos obstáculos. Tener que cuidarme. A veces me planteo en volver a la Escuela solo para dejarle descansar y ser feliz. Estando pendiente de mi no sé si conseguirá ser feliz. Si yo vuelvo a la Escuela, el y yo no nos volveremos a ver, ese es el trato.

Rei miró a Ai con una sonrisa divertida. Terminó cerrando los ojos y pasándose una mano por la frente mirando otra vez hacia adelante. Parecía que había entendido algo que yo no.

- El es más fuerte e inteligente de lo que pensaba. - Terminó diciendo y volvió a suspirar - No he vuelto a estar con nadie más. Te enviaba ramos de flores todos los días Ritsu.

Respiré hondo mientras cerraba los ojos y echaba la cabeza hacia atrás. Cuando tenía quince años, Rei, Ai y yo eramos inseparables. Habían pasado ya cinco años de la muerte de mi hermano, y fue la familia de Ai quien se hizo cargo de mi, pero yo estaba en el internado de la Escuela. Aun así, Rei y yo nos escapábamos todas las tardes para ver a Ai, o le colábamos en la escuela. Eran lo mejor que tenía en mi vida. Estar con ellos me hacía sentir muy bien.

Una tarde, los tres nos quedamos en el cuarto de Ai. Sus padres habían salido y estábamos viendo una película acostados en su cama. Esa tarde, no había nada de distinto en nosotros. Yo estaba en el centro de ellos dos. Rei a mi derecha y Ai a mi izquierda.

Rei me acariciaba por la cintura y Ai por los hombros. Siempre habían sido tan cariñosos conmigo, que yo no me daba cuenta de nada. Siempre habían sido mis mejores amigos. Pero esa tarde, era distinta.

Rei le apartaba a veces la mano a Ai, y este también se lo hacia a Rei. Y yo lo tomaba como un juego inocente.

Ai paró la película y me despeinó. Se había levantado para ir al baño. Fue cuando Rei me miró a los ojos y me apoyó en su pecho. No era tampoco la primera vez que me dormía encima de alguno de ellos dos, así que cerré los ojos. Pero Rei entonces me cogió de la barbilla.

- Siempre te he amado Ritsu.

Con esas palabras, se acercó a mi cara y me dio mi primer beso.

No fue necesaria ninguna explicación más. Ai era mi mejor amigo, pero Rei, ahora era algo más. Desde ese día, mi relación con Rei cada vez era más intensa. Aunque no le dije nada a Ai, este pareció darse cuenta. Sin embargo, nunca dejó de ser cariñoso conmigo, nunca me dijo nada. Más tarde me confesó, que con mi sonrisa le valía para ser feliz.

- Eramos muy niños Rei - Le dije volviendo a la realidad - Dijimos muchas cosas, hicimos muchas cosas. - Presionaba los labios respirando hondo. Rei era mi primer amor. Aun siendo pequeño, aun recuerdo que me hacia tan feliz.

Ai se movió un poco y terminó chocando su cabeza con la mía. Haciéndome dar un pequeño quejido. Entonces se despertó y me vio pasándome una mano por la cabeza. Soltó una de sus suaves risas y besó donde estaba pasando mi mano.

Siempre hacia lo mismo, cuidarme, ser cariñoso. Ai era increíblemente bueno conmigo, y yo, solo quería que él fuese feliz.

Rei giró la cabeza al ver a Ai siendo cariñoso conmigo. Tenía muchas preguntas que hacerme, pero, empezaba a darse cuenta de que Ai y yo, jamás estábamos separados.

- Tengo la cabeza demasiado dura ¿verdad Ritsu? - Decía entre risas mientras me abrazaba.

- Casi tan dura como tus músculos - Le contestaba yo riendo y cerraba los ojos- ¿Has descansado bien Ai? Apenas hemos dormido, y ha habido un enfrentamiento - Era mi forma de hacerle saber, que notaba cuan agotado estaba después de las luchas.

Pero el siempre hacia como si no fuera para tanto. Ponía su sonrisa tierna. Me abrazaba y se quedaba pegado a mi.

Ai miraba a Rei delante nuestra y pegó su frente junto con la mía. Era capaz de notar como estaba preocupado. Pasaba una mano por mi mejilla y cerraba los ojos. Yo cerré los ojos también mientras me dejaba hacer, en esos momentos juntos, parecía que todo era bueno. Me hacía olvidar cosas, como que acababa de ser atacado.

- Ya estamos llegando tortolitos - Dijo Rei poniéndose en pie para salir del autobs.

Ai y yo nos separamos para levantarnos. Ai tomó mi mano mientras bajábamos del autobús. Habíamos cogido la maleta y ahora tendríamos que andar un par de minutos hasta llegar a mi casa.

Mi mano se aferró a la de Ai sin darme cuenta. Los recuerdos de ese lugar se agolpaban en mi mente. La pesadilla que hacía unas tres horas había revivido.

El corazón se me aceleraba, y trataba de respirar de forma pausada para controlar mis nervios. Tenía el impulso de salir corriendo. No paraba de pensar en mi hermano desplomado, sangrando. Recordaba el aroma a hierro de su sangre y lo salado de mis lagrimas al caer en mis labios.

Ai sujetó mi mano con fuerza y apoyó su frente en mi cabeza. Notaba mi pulso acelerado. Rei se había adelantado andando. Pero Ai estaba a mi lado mirando a los lados.

- Podemos volver si quieres - Dijo tratando de tranquilizarme. Entonces me abrazó acariciándome por la nuca con una de sus manos.

Negué con la cabeza mientras contenía la respiración. Si era verdad que iban a venir a atacarme, teníamos que estar en un sitio que nos diera algún tipo de ventaja. Tampoco quería que Ai siguiera llegando al máximo por mi.

- Ai - Le miré y le sujeté por el pecho de la camiseta con las dos manos- Quiero que me enseñes a defenderme. Quiero poder defenderme yo también.

- Ritsu, eso no es necesario - Me dijo acariciando mi mejilla - Mientras yo esté no voy a dejar que te pase nada malo.

Suspiré y miré a Rei que se había alejado un poco, pero esperaba en el camino con las manos cruzadas tras la nuca. Sabía que no quería que me manchara las manos, pero, tenía que entender, que no iba a permitir que le pasara nada malo.

- Ai, ¿y si te pasa algo? Yo quiero protegerte a ti también - Respiré hondo y cerré los ojos - Esta noche me di cuenta lo que hiciste -Le mire y le tome de la mano con las dos mías - Estabas dispuesto a sacrificarte al fuego por mi.

- Ritsu.

- Ai, si no me ayudas tú lo haré por mi cuenta - Termine mirando al suelo y apoyando la frente en su pecho - Jamás me perdonaría si te pasa algo. No puedo perderte a ti también Ai.

- No lo harás nunca.

Ai me volvió a coger en brazos, haciendo que yo le rodeara con mis piernas la cintura para sujetarme fuerte a el. Pasé los brazos por su cuello. Una de las manos de Ai sujetaba mi cintura y la otra la maleta mientras andaba.

Al llegar al lado de Rei, dejó la maleta en el suelo para que fuese él quien la llevara. Pues no estaba dispuesto a que me llevara a mi.

- No soy vuestro chico de los recados - Contestó Rei, que a regañadientes, tomó la maleta para llevarla.

- Gracias Rei - Le miré tratando de sonreír, a pesar de que, cada paso que se acercaba a mi casa, un sentimiento de desesperación se hacía más presente en mi interior.

Rei notaba que algo en mi estaba fallando, porque me miró frunciendo el ceño. Al mismo tiempo, Ai cada vez me abrazaba más fuerte. Supongo que porque pensaba lo doloroso que sería volver a aquel lugar para mi.

Era doloroso. Trataba de tener los ojos cerrados, pues cada paso que daba, se revolvía en mi interior. Hasta que finalmente llegamos a mi casa de campo.

Ai me dejó en el suelo frente a la puerta de la valla. Abrí los ojos y apoyé la espalda en el pecho de Ai. La casa había estado abandonada desde que murió Mitsu, nadie había ido allí. El césped había crecido de forma descontrolada. La tierra y los insectos habían aparecido por todos lados. Ni si quiera se habían recogido los restos de aquel fatídico día, todos los muebles hechos pedazos y la madera podrida estaba esparcida por el porche.

Mi interior se revolvió. Sabía que estaría mal, pero, jamás pensé que podría estar peor al día de cuando murió Mitsu.

Ai fue quien me abrazó por la cintura suspirando, trataba de reconfortarme pero, mi corazón no tenía consuelo en ese momento.

- Rei, ¿Esto ha sido buena idea? - Le preguntó mientras besaba en mi cabeza.

Rei se limitó a coger la cerradura oxidada mientras asentía con la cabeza. Dibujó  con un carboncillo en el candado y este se iluminó hasta abrirse.

La puerta se abrió lentamente con un rugido de metal oxidado, y una brisa pasó por ella dándome en la cara. Cómo si el lugar hubiese estado esperando por mi regreso.

Miré a Rei de reojo, que se hizo a un lado dejándome paso. Ai acariciaba mi cintura aún, tenía miedo de que mi cuerpo me fallara en ese momento. Yo mismo estaba asustado de pasar, no sabía si lo que quería era entrar o salir corriendo. Pero mi interior se revolvía más y más. Sabía que tenía que pasar.

Tomé la mano de Ai con la mía y di un paso hacia el interior del jardín. Pero una ráfaga de viento me empujó hacia atrás contra el pecho de Ai otra vez.

Rei alzó la vista. Los tres encapuchados estaban sobre nosotros. Algunas gotas de sangre caían justo hacia el suelo, y bajo sus pies estaba el mismo circulo dibujado en el aire.

- Son ellos otra vez - Dijo Ai y me puso, como de costumbre, detrás de él.

- Esta vez son los de verdad - Dijo Rei mirando al suelo y entonces sonrió - Parece que tu espada consiguió herirlos.

Yo miré a los encapuchados. No conseguía verles la cara, pero estaba seguro de que había notado su energía antes, en algún momento.

- ¿Cómo es posible que le dañara? No estaban ahí, tu lo dijiste - Le contradijo Ai que se echaba hacia atrás - Ritsu invoca la espada otra vez.

Yo me concentré para invocarla mientras Rei se mantenía a un lado mirando la sangre del suelo. Estaba atento a algo que parecía que solo el sabía.

Yo trataba de hacer aparecer la espada, pero mi interior no dejaba de alborotarse, y no podía hacer nada, no me concentraba lo suficiente. Ai me echaba cada vez más hacia atrás. Los encapuchados no tardaron en lanzar otro hechizo que se lanzó contra nosotros como un rayo.

Ai alzó los brazos en cruz preparándose para el golpe. Pero este no se produjo. Rei corto el rayo con un golpe con su brazo y miró a los encapuchados.

- Tu espada Ragna, puede cortar el espacio, el tiempo y la magia. Sus poderes están muy debilitados. A menos que te maten, no podrán romper el efecto de tu espada - Terminó asintiendo Rei que se alzó con un salto y los derribó tirando al suelo a dos de ellos. Al tercero le cogió por la túnica y le hizo bajar hasta que estuvo en el suelo.

Le retiró la capucha hacia atrás. Era uno de los profesores de la Escuela, Tana. Profesor de la eterna conservación de la energía.

- Vaya profesor - Dijo Rei mientras le sujetaba de rodillas contra el suelo - Me parece que nos tiene que dar una explicación.

Ai no se contuvo ni un solo segundo. Había estado asustado. Por el fuego, por el rayo. Se lanzó contra el profesor y le golpeó con un puño en la cara. El profesor cayó de lado contra el suelo mientras Rei se hacía a un lado.

Ai soltó algunos golpes más contra el profesor. Mientras Rei miraba a los otros dos encapuchados. Estos eran solo dos alumnos de cuarto o quinto año. No muy habilidosos, pero con una fuerte energía.

Cuando pude reaccionar, me acerqué a Ai cogiéndole por un puño. No quería que golpeara más a aquel profesor.

- Ai para - Le dije acariciando sus nudillos que empezaban a estar rojos.

- Ha tratado de matarte - En sus ojos aparecía una pequeña chispa de odio- Estaba claro que no iba a perdonarlo tan fácilmente.

- Ritsu tiene razón - Intervino Rei - Lo necesitamos vivo para saber quien anda tras de sus poderes.

Ai refunfuño, pero cogió por el cuello de la túnica al profesor elevándolo. Su cara estaba bastante magullada, tenía el labio hinchado, la nariz rota y un ojo morado. Además de varios rasguños que estaban sangrando. Estaba claro que enfadar a Ai no había sido una buena idea. Pero esto no iba a terminar ahí.

- ¿Quién le envía profesor? - Había preguntado Rei después de atar a los dos alumnos - Esto no va a quedar aquí y hay dos salidas. O coopera, o muere.

- O coopera y muere - Gruñó Ai mientras le sujetaba en alto y golpeaba con la frente contra su boca haciéndole saltar un diente - ¿Cómo es capaz de atacar a Ritsu?

El profesor Tana, solo era capaz de toser escupiendo sangre. No habría la boca para otra cosa que no fuera eso. y la paciencia de Ai, que era casi inexistente, ya se había agotado.

- Profesor, conteste por favor - Dijo Rei en un tono neutral. Estaba siendo el chico frío que había aparecido por la ventana.

- Tenemos que evitar a toda costa que Ritsu - Decía con la voz entrecortada, tratando de sonar claro, pero la tos que le salía le impedía - Si no lo hacíamos nos iban a matar. Si Ritsu entra dentro, algo cambiará. La familia Tsuki no puede seguir manteniendo el poder.

Hacía años que nadie me llamaba por mi apellido. La familia Tsuki, y yo el único que queda con vida. Todo se estaba acabando. No entendía que habíamos hecho en mi familia para merecer un final tan drástico.

Durante muchos años, mi familia ha estado manteniendo la energía de esta zona, y de la naturaleza que nos rodeaba. Hacía ya un unos años que no  se regeneraba la naturaleza. La humanidad ya se estaba dando cuenta de que los árboles cada vez crecían menos frondosos y los animales estaban más agresivos. Pero, yo no sabía hacer esos rituales, había dejado mis estudios.

Pero yo no iba a ser capaz de realizar esos rituales tan complicados nunca. Yo no era mi hermano. Y yo no, podría proteger a nadie si se descontrolaba.

- ¿Quién te lo ha ordenado? -Gruñía Ai sujetándolo con mas fuerza.

- Nos lo ha ordenado el co...

Pero su cuerpo exploto en sangre manchando a Ai y a Rei. Los dos alumnos explotaron en gritos. Hasta que lo único que quedó de ellos fue un charco de sangre en el suelo, y unas túnicas raídas flotando sobre este.

Abrí los ojos incrédulo, y un grito salió de mi interior mientras daba unos pasos hacia atrás.

Rei abrió los ojos sorprendido mientras miraba a todos los lados. Ai se acercó hacia a mi sujetándome pegado hacia él. El olor a sangre volvía a mi, ese olor a óxido y hierro. Ese olor que odiaba y que me revolvía el estómago.

- Ritsu ritsu... estoy aquí - Decía Ai mientras besaba en mi frente.

Yo volvía a llorar. Volvía a ese día en que estaba de rodillas frente a Mitsu. Manchado de sangre. Recordaba a Ai abrazándome ese día. Recordaba como lloraba y trataba de despertarlo desconsoladamente.

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Estaba cantando la misma nana, mientras Rei me abrazaba y Ai tenía mis oídos tapados. Me veía a mi mismo mientras me abrazaban. Pero estaba flotando a mi lado. El ruido y los golpes eran muy fuerte en el exterior de mi casa.

Salí atravesando la puerta. En el exterior habían tres tornados azotando el lugar mientras mi hermano generaba una barrera de protección sobre el cuerpo de Sasha, y su otro compañero había desaparecido.

Todo los golpeaba, pero mi hermano estaba resistiendo con fuerza. Era el hombre más fuerte que había visto jamás. Más fuerte que Ai. Me estaba acercando a él, pues nada podía golpearme. Quería saber que era lo que estaba sucediendo.

Cuando estaba a su lado Mitsu pudo mirarme sonriendo.

- Ritsu, cuanto has crecido - Dijo mientras seguía reforzando su escudo, que parecía tener brechas- Espero que mi muerte no haya sido un bache demasiado grande para ti. Todos mis poderes te van a ser  entregados. Pero eso no es un buen destino. Tienes que conseguir ser el líder de la Escuela, si no mi muerte habrá sido en vano. Ritsu - Me miraba a mi, pero yo no podía reaccionar. - Hoy es el día de mi asesinato, el ritual no ha salido mal. Pero han invocado a estos demonios para matarme y yo no puedo defenderme después del ritual. Sasha y Rei te protegerán. Confía en ellos y en Ai. Tienes un destino muy grande por delante. En casa encontrarás todo lo que necesites siempre. Es nuestro hogar y la familia Tsuki te estaremos protegiendo.




domingo, 20 de mayo de 2018

| DIY: MALETÍN MAQUILLAJE [BLACKPINK] - BLAQUI |

Buenas chic@s.

Cómo explico en el vídeo que voy a subir ahora mismo en esta entrada. Hace unos días, pregunté por mi instagram y twitter personal, si estaría bien hacer un vídeo DIY de un maletín de maquillaje.

La respuesta fue un aplastante SI. Lo que hice fue, coger un maletin, hacer secciones con cartón y forrarlo por dentro para poder introducir el maquillaje de una forma ordenada, para cuando tenga que maquillarme yo o maquillar a otras personas.

Así que os dejo por aquí mi video. Esperando que os guste tanto verlo, como yo disfruté haciéndolo.



Invocadores de Espíritus - Capítulo 1.

Otra vez tenía 10 años. Estaba con mi hermano en nuestra casa de campo, rodeados de naturaleza y con un sol en lo alto. Nuestra casa era algo sencilla, de arena y piedras bien acopladas que daban unos muros muy gruesos y resistentes. Teníamos un porche lleno de arboles y recubierto de un césped verde intenso.

Yo estaba sentado en el césped. Jugaba con mi gameboy color,  mientras mi hermano, con dos de sus compañeros psíquicos hacían un circulo de invocación de lluvia.

Yo no les prestaba atención. A mi lado estaba Rei, que era el hermano menor de Sasha, una de las invocadoras al lado de mi hermano. Y con nosotros estaba Ai, mi amigo desde la infancia.

De pronto, perdí una vida y le pasé la gameboy color a Ai. El cielo se empezó a nublar rápido. Las nubes surgían del circulo de invocación, y recuerdo encogerme de hombros. Otro logro de mi hermano. En esa época pensaba que no había nada que él no pudiera hacer.

Seguí atento a como jugaba Ai, hasta que en un momento Rei me cogió de la muñeca y señalo hacia nuestros hermanos. Las nubes surgían demasiado rápido y un viento agitaba las túnicas negras que se usaban durante las invocaciones.

- Ritsu - Dijo entonces Rei- Algo va mal.

Yo miré hasta mi hermano y me puse en pie. El alzó una mano hacia nosotros sin mirarnos, tratando de concentrarse aun en la invocación.

Ai también dejó de prestar atención al juego. Los tres nos habíamos puesto en pie. Rei me había colocado detrás de él mientras me sujetaba aun por la muñeca.

- ¡Entrad en la casa! - Gritó entonces Sasha mirándonos de reojo.

Rei asintió al momento y tiró de mi hacia la casa mientras Ai nos seguía de cerca. Cuando entramos Rei cerró la puerta y bajó la persiana de esta dejándonos en la oscuridad.

- ¿Qué está pasando Rei? - Le decía con la voz algo temblorosa y débil. Estaba asustado.

- No pasa nada Ritsu - Me abrazó pegando mi cara contra su pecho mientras acariciaba mi pelo.

Entonces, empezaron a oírse crujidos, cosas arrastrándose por el suelo y golpes muy fuertes. Parecía que la casa misma iba a venirse abajo. Fue entonces cuando Rei se acercó a mi oído.

- Ritsu, ¿por qué no cantas algo? - Lo dijo con una voz muy tranquila y puso sus dos manos en mis oídos.

Yo solo asentí con los ojos cerrados apoyándome en su pecho. Empecé a cantar una nana que mi madre me cantaba cuando era mucho más pequeño. Ai acariciaba mi espalda mientras yo trataba de estar más distraído.

Para cuando hube terminado la canción. Rei acarició mi pelo destapando mis oídos. El caos que parecía haber fuera de la casa pareció haber desaparecido. Ya no se oía nada.

- ¿Qué ha pasado? -Dijo entonces Ai mirando a Rei.

- No lo sé - Contestó y me besó en la frente- Ritsu, iré a ver que ha pasado. Ai cuidará de ti ¿vale?

Ai puso sus manos en mis hombros mientras movía la cabeza hacia arriba y abajo. Pero yo seguía mirando a los ojos de Rei mientras negaba.

- Quiero ir contigo.

Rei miró a Ai, y este me sujetó con algo de fuerza abrazandome al final desde mi espalda.

- Espera aquí.

Rei subió la persiana y salió corriendo fuera, mientras yo me quedaba pegado a Ai, que me sujetaba de forma protectora.

Estar entre los brazos de Ai no era nada desagradable. Pero algo me decía que tenía que estar con Rei. Miré a Ai de reojo y le besé en la mejilla. Sabía que ese era su punto débil. Cada vez que lo hacía el se llevaba una mano a la mejilla, y así fue. Aproveché ese momento para salir tras de Rei que estaba levantando a su hermana del suelo, que estaba bajo una pila de muebles.

Todos los muebles del porche habían estado esparcidos por todos lados, algunos agrupados, otros simplemente hechos pedazos. Abrí mucho los ojos y me acerqué a Rei ayudando a Sasha que tenía toda la cara magullada. Su capa estaba rasgada, por la frente le caía algo de sangre que manchaba sus mejillas pálidas.

- Ritsu, te dije que esperaras - Dijo Rei que me miraba con los ojos muy abiertos.

- Rei quiero ayudarte, hay que llamar a una ambulancia para tu hermana - Le dije algo alterado mientras su hermana se sujetaba a mi.

- Ritsu vuelve dentro - Decía Rei mientras negaba- Yo me ocuparé.

Le miré algo asustado sin entender a que se refería. Su hermana no decía nada, solo lloraba. Pero yo suponía que era por el dolor.

Ai llegó por la espalda y me puso las manos en los ojos tapandome. No entendía porque hacía eso. Ya había visto el destrozo y ahora lo importante era ayudarlos a todos.

- Ai, vamos quita - Dije tratando de destaparme los ojos con una mano.

- Ritsu no - Dijo entonces Ai en mi oído - Vamos dentro, por favor - El besó mi mejilla tratando de tranquilizarme, pero conseguía el efecto contrario. Ahora quería ver que estaba pasando.

Con una mano le cogí las dos suyas y tiré de estas hasta que pude ver. Parpadee un par de veces. Ahora si me estaba dando cuenta de lo que pasaba. Todo estaba lleno de sangre, y caí en la cuenta.

- ¿Dónde está Mitsu? - Me aparté de Ai y Sasha mirando por todos lados, tratando de encontrar a mi hermano - ¿¡MITSU!?¿¡MITSU!?¿¡MITSU!?

Me había puesto a mover algunas cosas tratando de buscarlo, pero por todos lados solo había sangre y más sangre. Ai se había acercado a dónde yo estaba pero no decía nada. De mis ojos caían lágrimas hasta que, al apartar una mesa vi su cuerpo.

Ai me abrazó por la espalda tapándome los ojos otra vez. Pero yo le empujé hacia atrás y me tiré contra su cuerpo moviendo lo con las manos.

- Mitsu despierta - Decía mientras algunas lágrimas caían de mis ojos - Mitsu... vamos Mitsu, no me gusta esta broma - Decía una y otra vez arrodillado. Las manos se me habían manchado de sangre, la ropa también, pero no me importaba. Y el no se movía.

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Desperté sobresaltado. Me incorporé al momento mientras tenía el pelo rizado y mojado de sudor. La camiseta que llevaba parecía haber salido de la lavadora de lo húmeda que estaba. Respiraba muy agitado mientras me ponía una mano en el pelo jadeando.

- ¿Otra vez has soñado con ese día? -Dijo Ai mientras se incorporaba en la cama y ponía una mano en mi hombro acariciándome - Últimamente sueñas mucho con eso.

- ¿Qué hora es? -Me limité a decir quitando le importancia a mi pesadilla.

Ai alargó la mano hasta mi mesilla y cogió su móvil mirando la hora. Terminó resoplando. Sabia que cuando soñaba con lo mismo no podía volver a dormir, fuese la hora que fuese.

- Son las 5 de la mañana Ritsu - Me abrazó pegándome a su cuerpo - Vamos a tratar de dormir un poco más.

Yo negué con la cabeza. Sabía que iba a ser imposible. Ahora si cerraba los ojos iba a volver a ver el cuerpo de mi hermano ahí tirado. Aun que habían pasado ya 8 años, yo era incapaz de olvidar ese momento. Últimamente, había sido mucho peor.

- Al menos, quedémonos un rato más en la cama ¿vale?

Se recostó y apoyó mi mejilla en su pecho mientras me acariciaba el pelo. Ai siempre había estado cuidando de mi. Me protegía, me cuidaba y siempre podía contar con él. Era mi mejor amigo. Durante estos años, yo no había notado cambios en él. Seguía siendo rubio, con su cabello liso medio largo, sus mismos ojos azules, cariñosos y divertidos. Si que es verdad que había crecido, y ahora medía cerca del metro noventa, sus biceps, pectorales y piernas eran mucho más fuertes. Pero, para mi seguía siendo Ai.

Pero Ai, si que decía que yo había cambiado mucho. Aunque no sabía si se refería a mi aspecto en verdad. Yo creía que si que había cambiado. El color de pelo me cambió ese mismo día, paso de ser castaño, a ser de un negro intenso. Aunque nadie sabe porque pasó eso. Mi piel ahora estaba siempre pálida, no importaba si el sol me daba o no. Y mis ojos cambiaban mucho de color. Se ponían verdes, marrones, azules, sin saber porque.

Yo no había crecido tanto como Ai, me quedé en mi metro setenta, y mis musculos no se habían desarrollado tanto. Pero eso era porque yo no iba al gimnasio todos los días como él. Mejor dicho, si que iba, pero yo me dedicaba a leer mientras Ai entrenaba. No le gustaba que me separara de él, y él único ejercicio que hacía yo era salir a correr.

- Ai, puedes dormir un ratito más - Dije yo mientras ponía una mano en su abdomen - Yo iré a tomar una ducha y me pondré a estudiar. Dentro de poco tenemos los exámenes finales.

- Si dices eso me haces sentirme culpable por no estudiar - Dice mientras acaricia mi espalda.

- Ya sabes que a ti te cuesta menos aprobar que a mi - Trato de sonreír, y olvidar mi pesadilla. Al menos, de convencer a Ai de que esto no estaba pensando en ello.

Pero Ai me conocía demasiado bien. Sabía que yo no me iba a olvidar de esto tan fácilmente. También estaba preocupado, últimamente apenas conseguía dormir cinco o seis horas. Siempre acababa teniendo esa misma pesadilla.

- ¿Crees que ellos están haciendo que tengas esa pesadilla?

- No lo creo. - Termino susurrando y respiro hondo.

- No han parado de intentar reclutarte otra vez desde que dejaste la asociación. A lo mejor es un intento desesperado de que vuelvas - Susurra mientras miraba hacia el techo. Había puesto su otra mano tras la nuca mientras me abrazaba otra vez contra si mismo.

La Asociación de invocadores donde había estado mi hermano, la Escuela de los Cinco Elementos. Cuando pasó el incidente. Yo quería saber más al respecto, y había aprovechado para ir a la biblioteca de ese sitio junto con Rei, pues los dos eramos de nivel avanzado a investigar. Pero nunca encontramos nada.

Al pasar las pruebas para el nivel de invocador. El líder de la asociación puso gran interés en mi. Todos esperaban que mi hermano fuese el nuevo líder al terminar su preparación. Era el invocador más poderoso que había existido en la asociación desde hacía doscientos años. Pero, en la prueba, yo había superado a Mitsu.

Todos empezaron a decir que yo debía volverme el nuevo líder al terminar. Pero yo no quería eso. Así que dejé la Asociación, y dejé de prepararme como psíquico.

- Yo no voy a volver allí.

- No puedes volver allí - Dijo Ai muy serio, pero terminó por reír. - Si fueras, yo no podría protegerte, y ese no era el trato.

- Lo sé. -Dije sumándome a su risa.

Al dejar la escuela. Yo iba a ser un blanco fácil para los cazadores de psíquicos, para malos espíritus que querrían absorber mi poder, y para otros psíquicos que quisieran lo mismo. Por eso Ai, me había hecho jurar, que no me apartaría en ningún momento más de cinco minutos de él. Si esto pasaba, yo debería volver a la escuela, ser el nuevo líder y no volver a verle.

Jamás estaría dispuesto a eso. A ninguna de esas tres cosas, por eso, jamás volví a separarme de él.

Al principio fue algo incomodo. Teniamos que ponernos de acuerdo en todo. Lo que comer, lo que estudiar, ir a los mismos sitios, etc. Había sido una odisea. Además, cuando discutíamos, también teníamos que estar juntos, y no era de las mejores soluciones. Pero, conseguimos acostumbrarnos bien el uno al otro. En cualquier caso, desde que a Rei le prohibieron acercarse a mi, Ai había sido mi único mejor amigo.

Cuando pensaba en Rei me ponía muy triste siempre. Fue el único motivo por el que me costó dejar la escuela. Dejarle a él.

Después de ese incidente. Rei y Ai lo habían sido todo para mi, pero Rei, siempre había sido especial para mi. Pero cuando dejé la Escuela a los 16 años, le prohibieron a todos los alumnos avanzados el contacto conmigo. Y para él no fue una excepción.

Ya hacía dos años que no lo había vuelto a ver. Aunque sabía que era él, el que me dejaba los ramos de flores en la puerta de casa todos los días. La tarjeta siempre tenía una R dibujada.

- Quizás si que deberíamos levantarnos ya - Dijo Ai incorporándose - Estoy notando algo.

- ¿Eh? - Dije entonces mirándole. Con este tiempo, Ai había desarrollado un sexto sentido, que identificaba cuando había alguien emitiendo energía psíquica cerca. Le hacía estar muy alerta - ¿Qué ha pasado?

- Rei está cerca.

Me puse en pie al oír el nombre de Rei. Era una mezcla de impaciencia y nostalgia. Quizás por fin podría acercarse otra vez a mi. Me preguntaba como sería Rei ahora. Me preguntaba si me abrazaría como lo hacía en ese entonces o si, se quedaría a mi lado como lo hacía Ai. Quería que se quedara.

- ¿Dónde está?

Entonces, en la ventana sonaron unos golpecitos, como si alguien estuviera llamando. Yo me acerqué para apartar las cortinas. Pero Ai se puso delante de mi y abrió las cortinas. Al otro lado había un chico de pelo oscuro, tenía los ojos verdes y facciones muy marcadas y masculinas. Era Rei, aunque ya no quedaba ni rastro de ese chico cariñoso y protector que había sido.

Lo veía a través del cristal desde el lado de Ai. Quien miraba a Rei serio a través del cristal. Rei se dedicó a sonreír mirándonos a los dos. Yo aparté a Ai con suavidad a un lado y abrí la ventana. Por fin podía ver a Rei.

De pronto, ya no me acordaba de la pesadilla, ni me acordaba de nada de lo que había estado pensando. Solo pensaba, que por fin, veía a Rei.

- Rei - Dije sonriendo mientras le dejaba paso. Aun no me había percatado de que estaba volando para llegar al primer piso donde estaba el cuarto de Ai y mio. - ¿Qué haces aquí? Pasa.

- Gracias Ritsu - Dijo e hizo una reverencia subiendose al marco de la ventana y después sentarse en este.

- Hola Rei - Dijo Ai con sequedad. Después de que Rei me abandonara, Ai dijo que jamás le perdonaría. Cuando eran pequeños, los dos juraron que siempre cuidarían de mi, y Rei había fallado a su promesa.

- Hola Ai - Contestó Rei con su misma sonrisa - Ha pasado mucho tiempo desde la última vez ¿no?

- Mucho tiempo que Ritsu no te ha visto. Pero los dos sabemos que tu si lo has visto a él.

Ai cortó con una mirada mientras pasaba un brazo por mis hombros. Rei entonces se puso serio. Se dio cuenta en se moment ode que Ai no llevaba camiseta. De que había cosas de los dos en la habitación y de que yo estaba sudado.

- ¿Interrumpo algo? - Dijo mirandome a mi mientras alzaba una de sus cejas.

- ¿Interrumpir? ¿A las cinco y media de la madrugada ? - Soltó Ai mientras reía y me pegaba más a su cuerpo - Terminamos hace un rato - Trató de soltar con una sonrisa picara.

Rei se puso mucho más serio. Los ojos se le entrecerraron de ira y apoyó los brazos en una de sus rodillas.

- No digas tonterías Ai -Dije yo al darme cuenta de la tensión que había entre ellos dos - ¿Por qué estas aquí Rei? Pensé que jamás volvería a verte.

Aparté un poco el brazo de Ai y me acerqué a Rei para abrazarle, pero él me paró en seco con una mano, sin dejar que me acercara a él.

- He venido para avisaros de que estás en peligro - Me miró a los ojos y luego a los de Ai - Y que esta vez, a tu guardaespaldas le va a costar un poco más protegerte. Así que, yo me encargaré. 

Ai frunció el ceño y volvió a echarme hacia atrás. Se puso frente a Rei y me ocultó a su espalda. Miraba a Rei con los ojos entrecerrados. Parecía estar irradiando calor por cada parte de su piel.

- ¿Ahora vienes a protegerlo? - Sacudió la cabeza a un lado- Pase lo que pase, no necesitamos tu ayuda. Conmigo basta para protegerle, como ha bastado estos dos años. Que tu solo has estado para enviarle esas florecitas. Pero cuando tiene pesadillas soy yo el que esta ahí, y cuando está triste yo me encargo de animarle. Tu le tienes más lealtad a esa Escuela que solo quiere explotarlo que a él.

- ¿Pesadillas? - Dijo Rei y me miró entonces a mi - ¿Qué tipo de pesadillas?

Yo respiré hondo. Nunca me había gustado hablar de ese sueño. Sin embargo, ya las tenía desde antes de alejarme de Rei.

- La de siempre - Se encoge de hombros y le miré otra vez - Últimamente la tengo a diario.

Rei presionó los labios durante un instante y luego miró a Ai. Parecía que había cosas que quería decirle, sin embargo, se mantenía callado.

- Descubrí más sobre lo que pasó ese día - Dijo entonces Rei y saltó del marco de la ventana al interior y cerró el cristal a su espalda.

Cerró las cortinas sin pedir permiso y nos hizo a un lado mientras se arrodillaba en el suelo empezando a dibujar con un carboncillo en el suelo. Ai y yo nos dimos cuenta de que era un circulo de invocación. Pronunció unas palabras y la habitación quedó a oscuras. Era un sencillo hechizo que creaba un espacio distorsionado en el cual no se podía espiar.

- ¿Qué está pasando? -Dijo Ai que no sabía mucho sobre los diferentes hechizos - Rei como le hagas daño a Ritsu te mataré - Su voz sonaba más agresiva que de costumbre. Yo no estaba acostumbrado a oírle de esa forma. A mi me trataba siempre con ternura y cariño, y ahora era tan distinto.

Rei le miraba serio mientras terminaba el hechizo y después se acercó hacia mi. Me tomó por los hombros y me abrazó. Yo no entendía nada. Antes me había parado en seco cuando lo iba a hacer yo. Ahora me abrazaba él.

A mi me daba igual no entenderlo. Por fin, otra vez podía sentir como me abrazaba. Era Rei, el Rei que yo recordaba otra vez. Cerré los ojos correspondiendo su abrazo mientras contenía la respiración. Ai sin embargo, miraba a un lado presionando los dientes con fuerza.

- Escúchame Ritsu - Dijo y me tomó de las mejillas mirándome a los ojos - Alguien de la Escuela está detrás de la muerte de Mitsu. Planeaban absorber los poderes de tu hermano, por eso provocaron su muerte. Pero algo salió mal, y los poderos fueron a parar dentro de tu cuerpo. Ahora creo que van a por ti y estás indefenso.

Yo me aparté de Rei cuando estaba hablando. ¿Qué yo había absorbido los poderes de mi hermano? Era algo que me repugnaba.

- Si quieren mis poderes yo se los daré - Dije apartándome por completo de él - No los quiero.

- ¿Qué estás diciendo ? -Dijo Rei dando un paso hacia mi - ¿Entiendes lo que estás diciendo?

- Entiendo que por estos poderes mi hermano está muerto. Por estos poderes tu y yo nos hemos alejado. No los quiero.

Estaba empezando a sentir la frustración del destino en mi piel. Primero había sido mi padre el que murió por la casta de sus poderes, luego mi hermano, y ahora el ciclo se cerraría conmigo. Ai se acercó a mi y me abrazó contra su pecho mientras miraba a Rei.

- Es mejor que esperes para hablar de esto -  Ai volvió a hablar con su tono cariñoso mientras apoyaba mi cabeza en su pecho - Cuando tiene estas pesadillas pasa un tiempo muy sensible. Los dos sabemos que no quiere morir.

Rei suspiró algo desesperado por la situación. Esos días anteriores, se había estado enterando de los diferentes planes secretos que había en la Escuela. Su hermana Sasha, que ahora era miembro del consejo de la Escuela había sido quien le había mandado a visitar a Ritsu. Tenía que protegerle, Ritsu debía ser el siguiente director de la Escuela, o sería el fin para muchas personas. Si los poderes de Ritsu caían en malas manos, no sabían que podría pasar.

Rei durante esos dos años. No había parado de pensar en Ritsu. Pero acercarse a él de forma directa sería ponerlo en peligro. Sin embargo, ahi estaba, dispuesto a darlo todo para protegerlo.

- Ritsu - Trató de llamarme Rei mientras se acercaba a nosotros - Ai - Le dijo también a él al ponerse a nuestro lado - Sé que estos dos años parece que nos han alejado. Pero sigo preocupándome por vosotros.

- ¿Por nosotros? - Ai sonó algo incrédulo mientras alzaba una ceja - ¿Te preocupabas por mi?

- ¿A caso no eramos amigos los tres? - Contestó Rei y puso una mano en mi espalda - Siempre hemos protegido a Ritsu juntos. Volvamos a hacerlo, aunque nadie pueda enterarse de esto.

Me giré para mirarlo. Mis ojos se habían aguado un poco. Ahora entendía porque había invocado ese espacio para nosotros y porque antes no me había abrazado, alguien estaba vigilándolo. Estaba pensando que si se muestra como una debilidad, podrían usarlo para llegar a mi.

- ¿Quién te está vigilando?

- No lo sé - Contestó a mi pregunta encogiéndose de hombros- Ritsu, si no me acerqué a ti antes, era para no ponerte en más peligros.

Durante estos dos años. Ai había tenido que aprender a defenderme. No siempre había sido fácil. Pero gracias a su entrenamiento y a una espada Ragna, había tenido éxito siempre.

La primera vez que invoqué la espada Ragna, la había empuñado yo. Fue en nuestro primer encuentro con un espíritu. Ai era muy bueno en los enfrentamientos cuerpo a cuerpo, pero, los espíritus siempre juegan sucio. Y era difícil enfrentar a alguien que desaparece y que puede atravesar tus golpes.

En ese primer enfrentamiento, Ai acabó muy mal herido. Yo no quería volver a usar mis poderes, y él no iba a permitir que ningún ser de este mundo me hiciera daño. Por eso, sin importar cuantas veces le golpeara, el siempre se interponía entre el espíritu y yo.

Yo le sujeté por la espalda y cerré los ojos durante un instante, mientras ese espíritu se acercaba más a nosotros. Estaba empezando a desaparecer. Sabía que iba a golpear otra vez a Ai, así que le hice a un lado y empecé a implorar al cielo y al infierno por un arma que pudiera detenerlo. Así, en mis manos apareció la espada Ragna, una espada que había sido creada por la Diosa eterna de las pesadillas. La que se dice que puede cortar hasta el tiempo y el espacio.

El espíritu ya había desaparecido. Pero Ai cogió mis manos y cortó en el aire a mi lado. Se oyó un alarido y apareció el espíritu partido por la mitad desvaneciéndose. Desde entonces, esa había sido su arma.

- Mi hermana ha sido la que me ha enviado a protegerte de forma oficial - Dijo y sacó de uno de sus bolsillos una carta - Estás recibiendo protección de la Escuela para que en algún momento, puedas volver y ser el líder.

Ai tomó la carta y la empezó a leer en voz alta.

- Estimado Ritsu - Hizo una pausa para mirarnos a los dos- Soy Sasha, miembro del consejo y una antigua amiga tuya. Yo estaba presente en la invocación que tan mal salió ese día y que causó la muerte de nuestro querido Mitsu. Digo querido, y no es una palabra vacía, puesto que, si no llega a ser por él, yo no seguiría con vida. Escribo esto con motivo de tu inminente peligro que ha llegado a oídas del consejo de la escuela. Te envío a Rei, antiguo amigo, mi hermano, y tu posible protector, para que cuide de ti en la medida de lo posible. Acepta esta ayuda, y plantéate el regresar a la Escuela, dónde yo misma podré protegerte, como Mitsu habría querido.

Ai cogió la carta y la partió por la mitad mientras miraba a Rei sacudiendo la cabeza. Yo simplemente negué con la cabeza. No iba a volver allí. No iba a usurpar el puesto que le correspondía a mi hermano.

- Esa es la carta oficial - Rei dijo mientras negaba - La verdad, es que estas mucho más seguro fuera de la Escuela. Así que, he pensado que vayamos los tres a tu antigua casa de campo un tiempo.

- ¿Pero qué estás diciendo? - Rei sacudió la cabeza a uno y otro lado negando- Es imposible que Ritsu vaya allí, no la ha pisado en ocho años.

- Es un punto de máximo poder para Ritsu, si alguien trata de atacarle, ahí es donde más seguro va a estar. Es más fácil que le protejamos ahí - Miró a Ai mientras sacudía la cabeza - Esa casa nos protegió ese día. Ritsu confía en mi.

Seguí apoyando en Ai con los ojos entrecerrados mientras suspiraba. Sin saber realmente que debía hacer. Confiaba en Rei, y quería que Rei estuviera con nosotros. Mire a Ai un segundo a los ojos tratando, de encontrar ahí la respuesta.

Ai solo me miró con una sonrisa y asintió. Entonces entendí lo que quería decir.

- Está bien, iremos - Contestó Ai asintiendo - Pero solo unos días. Y si algo le hace daño, jamás te perdonaré.


En ese momento, las paredes del espacio que Rei había creado empezaron a desquebrajarse, y aparecimos otra vez en la habitación. Los cristales de la ventana estallaron, Ai giró para poner su espalda protegiéndome y que nada fuese capaz de golpearme.

- ¿Estás bien Ritsu? -Dijo Ai mientras yo solo asentía.

El espacio que Rei había creado, no solo aislaba el mundo exterior de nosotros, si no a nosotros del exterior. Ninguno nos dimos cuenta del ataque que se había originado.

- Estoy bien - Asentí un par de veces mientras le miraba algo tembloroso.

Fue Rei quién tomo la iniciativa de ir hacia la ventana. En la calle había tres personas cubiertos con la túnica de la escuela de invocación y sobre un circulo de hechizos. Estaban empezando una invocación de fuego.

Rei presionó los labios y miró hacia Ai.

- Tenéis que salir de aquí ya. Yo me encargaré.

Ai asintió mientras se ponía una camiseta y me cargaba en brazos. Teníamos una maleta preparada para casos de emergencia como este debajo de la cama. La cogió también y salió corriendo de la habitación escaleras abajo.

Oímos una explosión y de la habitación empezaron a salir llamas que incansables nos perseguían. Mientras yo, con los ojos abiertos me quedaba inmóvil.

- Ritsu vamos - Gritaba Ai mientras corría escaleras abajo cargando conmigo - Intenta frenarlas Ritsu.

Pero yo no podía reaccionar. No podía ser que ese fuego viniese de la habitación dónde estaba Rei. No podía ser que Rei hubiese muerto también.

Las llamas cada vez estaban más cerca de nosotros. Ai trataba de correr lo más rápido que podía, pero no era suficiente. El fuego ya nos estaba alcanzando.

- ¡¡RITSU!! -Gritó y entonces me lanzó hacia adelante junto con la maleta y el se paró para tratar detener el fuego con su cuerpo.

Pero esto no sucedió. Al momento de soltarme, el fuego iba a alcanzar su cuerpo y calcinarlo al momento. Pero le pasó por el lado sin rozarle si quiera. Las llamas empezaron a tomar forma y estas se materializaron como un dragón serpenteante.

- ¡¡RITSU!! -Volvió a gritar Ai que estaba al lado del cuerpo del dragón que cada vez se acercaba más a mi - La espada.

Yo miraba como la boca del dragón se entre abría dejando a la vista unos dientes resplandecientes de fuego y afilados. De su nariz salía un humo negro espeso y me echaba hacia atrás asustado, mientras él dragón se acercaba cada vez más.

Ai esquivó el cuerpo de fuego del dragón y llegó hasta a mi. Me cogió en brazos otra vez mirándome la pierna. Pues al lanzarme la había magullado un poco. Se sentía culpable, pero no era momento para eso.

- Ritsu, tienes que reaccionar - Nos puso detrás de una pared y el dragón lanzó una bocanada de fuego en nuestra dirección. Me besó en la mejilla y me acarició con una mano haciendo que le mirase a los ojos - La espada Ritsu, tengo que protegerte.

Yo asentí un momento y cerré los ojos concentrándome en mis manos para invocar la espada Ragna.

El dragón se iba acercando, se podían oír sus jadeos y el abrir y cerrar de sus fauces. Ai me sujetaba con fuerza mientras miraba al lado por el que se oía acercar a la bestia. Estaba nervioso porque esta invocación nunca sabía lo que iba a tardar. Todo dependía de mi estado emocional, y ahora mismo no estaba en muy buenas condiciones.

El dragón hizo el pequeño giro y ya nos tenía a un par de metros. Ai se giro, interponiendo otra vez su cuerpo entre el peligro y yo. Pero la espada apareció entre mis manos justo cuando el dragón empezó a escupir fuego.

Ai reaccionó con rapidez y cortó el chorro de fuego con la espada. Me dejó en el suelo a su espalda y se encaró al dragón.

Cuando Ai usaba la espada, yo pensaba que era invencible. Se movía con rapidez, elegancia y certeza. Una lucha no había durado más de 5 minutos después de invocar la espada. Y esta no fue diferente.

En un par de estocadas, el dragón desapareció. Me tomó de la mano y fue hacia la maleta sin soltar la espada de su otra mano. Fuí yo quien cargó ahora con la maleta y juntos salimos a la calle.

Los tres encapuchados seguían en su circulo de invocación. Rei desde el cielo era el que los estaba atacando con rayos de unas nubes que había generado. La verdad es que esos tres no debían de ser muy poderosos, pues en un enfrentamiento de ellos contra Rei, parecía que Rei no tenía ni que esforzarse en mantenerlos a raya. Aunque también, era posible que la invocación del dragón les hubiese costado mucha energía.

En cualquier caso, Ai me dejó a un lado pegado en la pared y se lanzó, espada en mano contra los encapuchados. De un barrido lateral cortó el circulo de hechizos y a ellos por la mitad, que desaparecieron al instante.

Era la primera vez que esto le pasaba contra unos psíquicos. Nunca se habían desvanecido en el aire, y menos contra él. Sangraban y se lamentaban, pero nunca desaparecían.

- ¿Qué ha pasado? - Preguntó Ai sosteniendo aun la espada en la mano.

Rei descendió hasta ponerse a su lado y miró por el circulo que estaba desvaneciéndose también.

- No estaban aquí, era solo una proyección - Dijo entonces negando- Si han sido capaz de hacer todo esto a distancia. Deben ser muy fuertes - Gruño algo desalentado.

No pudo frenar el dragón aunque quiso. Y su estrategia entonces, había sido distraerlos para que no pudieran controlar bien a su creación.

- Esa espada - Dijo mirándola algo sorprendido y le coge la muñeca a Ai de forma algo brusca.

Ai se quedó sorprendido con la facilidad que le había movido el brazo. Estaba claro que Rei era fuerte, pero el no se quedaba atrás, y que fuera capaz de moverlo le hacía daño en su orgullo.
Rei sin embargo, no estaba atento a eso. Miraba la espada sorprendido.

- ¿Cómo eres capaz de empuñarla? Deberías desvanecerte solo con tocarla. Es un hechizo muy poderoso para controlarlo alguien que no tiene poderes - Miró entonces a Ai frunciendo el ceño - Y Ritsu ¿Cómo has sabido hacer este circulo de invocación? Es de un nivel muy avanzado.

Yo negué despacio mientras seguía con mi espalda pegada al muro. La espada fue desapareciendo poco a poco y Ai se soltó del agarre de Rei.

- No la invoqué con ningún circulo. Aparece solo pensando en las palabras adecuadas - Digo mientras miro a un lado.

- Ahora entiendo porque eres tan poderoso - Dijo entonces Rei algo serio.

Ai volvió a acercarse a mi y me cogió en brazos mirando a Rei de reojo. Yo me abracé a su cuello algo cansado suspirando.

- Rei, me parece que tendremos que ir ahora a la casa de Campo. ¿O hay otro sitio donde podamos descansar?

Rei se limitó a negar con la cabeza mientras Ai empezaba a andar sujetándome en brazos. Se notaba que también estaba cansado. Siempre lo estaba después de un combate, pero siempre quería protegerme más después de uno, y no descansaba.

- Entonces te toca llevar la maleta - Le dijo tratando de sonar divertido. Siempre lo hacia para que me relajara. Cosa que iba a ser muy difícil. Más ahora, que vamos al sitio dónde todo empezó y terminó para mi.

Rei cogió la maleta, empezando a andar al lado de Ai. Parecía de acuerdo con lo que había dicho, aunque, en su cara se hacía notar lo poco que le gustaba que le dieran ordenes.

sábado, 12 de mayo de 2018

| UNBOXING: COSMÉTICA COREANA - BLAQUI |

Hola chic@s.

¿Cuanto tiempo habrá pasado desde la última vez que compre cosmética Koreana?

Bueno, yo creo que hace cosa de casi un año o así. Así que, hace poco volví con esto al trabajo. Hice un pedido hará cosa de tres semanas a Beautynet.korea  y esto fue todo lo que pedí.

La verdad es que los precios fueron muy bajos, y que lo que pedí era todo de marca original. Ya puedo decir que lo he probado casi todo y estoy deseando volver a tener dinero para pagar. Estoy muy contento con todo lo que compré.

Aunque la verdad es que a veces hay cosas que quiero comprar y no encuentro donde comprarlas, porque no todos los productos están siempre, pero con paciencia encontrareis buenos precios.




  • BB cream skin79 orange.
  • BB cream baby face ITS SKIN.
  • PIG NOSE CREAL BLACK HEAD 3 STEP KIT HOLIKA HOLIKA
  • TONYMOLY Cats Wink Clear Pact
Estos son los productos que yo compre. Volviendo a una de las preguntas que me hicieron, no, no es caro para nada. Estas cuatro cosas me costaron, no sé si llegó a los 10 euros con gastos de envió incluidos.

Y bueno, como ya os digo siempre, dadme like, suscribiros y si queréis comentad. Me anima muchísimo leer los comentarios de gente que me dejáis. Es genial.

Pyonkiss~ 


jueves, 3 de mayo de 2018

TAG 20 SONGS KPOP - BLAQUI

Hola chic@s.

Aquí traigo una nueva actualización de mi blog.

Puedo decir en verdad muchas más canciones que me hubiese gustado nombrar aquí, y que en verdad no lo hago, pero, es que hay tantas y tantas canciones que me gustan y que me hacen sentir cosas. No sé, creo que es la mejor forma de verlo.

La verdad es que ha sido un vídeo muy divertido, y que me ha encantado hacer. Me ha gustado sobre todo, contar con la ayuda de Chiku.



Creo que hace mucho que no lo digo, pero estaría muy agradecido si le echáis un ojo, le dais a like y me apoyais con esto <3 gracias de verdad a todos. Y suscribiros y dejad comentarios.

domingo, 22 de abril de 2018

LO MÁS COMÚN PUEDE SER PERFECTO. CAP 14 - AHORA TODOS SE DARÁN CUENTA.

Yusuke cogió la barbilla de un sorprendido Lucas, y con un rápido gesto le dió un pequeño beso. Los flash fueron iluminando todo el vestíbulo dejando a Leo en las sobra del mismo. Yusuke sonreía de forma tierna al separarse, mientras Lucas, aun confundido, buscaba a Leo con la mirada.

Leo estaba mirando la escena desde un lado, las manos dentro de los bolsillos del pantalón y una pequeña sonrisa de aceptación al cruzarse con la mirada de Lucas, después de todo, era trabajo.

- Lo siento a todos, pero es que hoy nos apetecía algo de intimidad - Empezó a explicar Yusuke, con ese  carisma suyo que le hacía tan atractivo a la hora de la publicidad -Perdón por traerlos Lucas, pero no quiero que piensen que no pasamos este día juntos.

Lucas, aún confuso por lo que estaba pasando, sacudió la cabeza y empezó a realizar su papel de pareja feliz de moda que era con Yusuke. Que con su cercana novela "Amor prohibido", iba a tener mucha publicidad gratuita y con mucho éxito.

La prensa amenudo, estaba publicando novedades sobre ellos. Si hacían cualquier cosa, especulaban si todo este romance estaba inspirando la nueva novela del joven genio de la escritura romántica.

Lucas pasó un brazo por los hombros de Yusuke. "Leo lo entenderá" se repetía así mismo. Le besó en la mejilla y sonrió a las cámaras.

- Cariño, ¿no íbamos a tener una cita privada? - Le dijo mientras sonreía.

-¿ Tenías una cita planeada Lucas?

- ¿Dónde ibais a ir?

Las preguntas de la prensa rosa se repetían una a otra y, Lucas en blanco, solo sonreía mirando a las cámaras, aun abrazado a Yusuke.

- Ibamos a comprar algo dulce y luego, habíamos pensado en ir a tiendas para comprarnos regalitos - Dijo al pensar en el plan que tenía con Leo.

En ese momento, Leo abrió los ojos y suspiró. Apartó la mirada dolido de que fuera a hacer con Yusuke, la primera cita que había planeado para los dos. Su primera cita, y sin darse cuenta, su mente empezó a divagar sobre si le habría mentido, sobre si todo había sido un teatro para que él le dijera como podría ser su primera cita, y tenerla con Yusuke.

Los dos salieron del vestíbulo camino de su cita. Mientras Leo, en el vestíbulo, se quedó algo inmóvil. Se había sentido celoso y confuso.

Poco a poco, fue reaccionando y se acercó al ascensor, cuando un flash se lanzó sobre si mismo. No todos los periodistas se habían ido, y el cámara y reportero que quedaban se acercaron a él con una sonrisa.

Estos eran una pareja de asiáticos. Estaban vestido con un traje negro, camisa blanca y corbata negra. Uno de ellos tenía una grabadora en una mano, y en la otra sostenía una tarjeta. Estaba peinado hacia un lado con el pelo semi largo y oscuro, su cara estaba decorada con unas gafas de pasta anchas y tenía una piel mate y fina, que a pesar de tener 30 años, no aparentaba más de 23 años.

- Soy Tanaka Hide, de la revista Anan de Tokyo - Dijo en un español casi perfecto, ofreciendo la tarjeta a Leo y haciendo una pequeña reverencia.

Leo tomó la tarjeta con las dos manos extendidas delante de su cara incrédulo. Tenía unas letras en japonés y unos números, que parecían elegidos al azar.

- ¿Cómo se llama usted ? Dijo otra vez Hide insistiendo mientras le miraba con la misma sonrisa amable.

- Leo - Contestó asintiendo un par de veces haciendo una reverencia muy torpe, haciendo notar su nerviosismo.

- Leo - Repitió el periodista tratando de llamar algo su atención - ¿ Le gustaría trabajar con nosotros? - Sonrió mientras le miraba - En nuestra revista estamos buscando modelos occidentales, y tu aura, es justo lo que más nos encaja.

- ¿M-mi aura...? - Terminó susurrando mientras se señalaba a si mismo- ¿Cómo modelo...? ¿Yo?

- Con la foto que le acabamos de sacar - Continuó Tanaka asintiendo y sacó un par de hojas que llevaba en una mochila escritas en español mientras se la ofrecía - Si firma esta cesión de derechos de imagen, la enviaremos a la oficina en Tokyo y si le convence a nuestro director, nos enviará el contrato en español y le haremos una sesión. Las condiciones se las explicaremos más adelante.

- Condiciones - Repitió el joven Leo mientras tenía los ojos entrecerrados  y tomaba las hojas en su mano. En este era un documento de cesión de imagen como había dicho. Trató de leerlo con algo de atención mientras se ponía algo nervioso. - ¿Q-qué debo hacer ahora?

- Solo si está de acuerdo con lo que le he explicado, firme - Le ofreció un boligrafo sonriendo.

Leo tomó el boligrafo y se apoyó en una de las paredes al lado del ascensor, mientras firmaba en el contrato y después se lo ofreció. Hide entonces lo guardó en una carpeta y sacó su smartphone para apuntar el número de Leo.

- Si me dice su número, le avisaré esta misma tarde sobre cuando vernos para el contrato.

Leo le dijo el número y los dos se despidieron con una pequeña reverencia.

No entendía como, pero ahora se sentía más contento. Entró al ascensor mientras sonreía incrédulo y pulsó el último piso.

- Seguramente, si soy famoso. Lucas podrá dejar de fingir con Yusuke, yo también podría ser una buena publicidad.. Yusuke es más guapo, pero. yo también valdré para la publicidad - Se repetía lo mismo una y otra vez mientras entraba en la casa de Lucas- Se fijará más en mí.

Al entrar en la casa fue hacia la cocina. La recogió para hacer lo mismo con el salón y la habitación. Después de todo, quería estar entretenido para no estar pensando en lo que harían Yusuke y Lucas juntos.

Después de haber recogido la casa entera y de haberse preparado algo rápido para comer. Se tiró en el sofá mirando hacia el techo, mientras se daba golpecitos de un talón a otro. Pasaba el tiempo, pero hacía rato que no podía dejar de mirar el móvil. Aunque, no había recibido ningún mensaje de Lucas.

- ¿Tan bien se lo estarán pasando? -terminó con un suspiro y le escribió el mismo un mensaje para enviarlo a su whatsapp.

"Lucas, ¿cómo te lo estás pasando? Esta noche, ¿haremos algo tu y yo juntos?"

Se quedó mirando el mensaje durante un momento. No sabía si quería enviarlo o no. No sabía si de verdad quería que Lucas supiera que estaba pensando en él tanto, o si eso le haría parecer desesperado. Pero es que de verdad sentía eso. Se sentía desesperado y encerrado, mientras un Japonés guapo estaba tonteando y besando con su novio.

Le dió a enviar y se fue hacia la habitación para arreglarse. Se había decidido que iba a luchar por su novio. Era suyo, y no quería que ese otro se acercara a él, ni que le tocara.

Se puso uno de los trajes que Lucas le había comprado, uno color plata con una camisa blanca y una corbata negra. El traje se ceñía un poco a su cuerpo, que se había desarrollado de forma un poco más masculina, aunque seguía con un toque andrógino. Eso a Lucas le atraía mucho, y le gustaba que el traje le hiciera mejor cuerpo.

Se peinó su pelo y se miró al espejo. Algo pálido y con tonos rosados por las mejillas.

- Así vale... -Sonrió para si mismo de forma algo dulce - Lucas al verme así se va a volver loco.

Fue hacia el salón, dónde había dejado el móvil y vio la lucecita que parpadeaba. Por un momento lo cogió sonriendo, Lucas le habría contestado. Pero no fue así.

Un mensaje de un número desconocido.

"Buenas tardes Leo. Soy Hide Tanaka, y le escribo para decir que su foto ha sido aceptada. Me gustaría poder hablar contigo esta misma tarde a las 17:00 en la cafetería en frente de su edificio. Por favor, le estaré esperando con el contrato en español para que lo pueda revisar. Att: Hide Tanaka".

- A las 17:00 - Miró el reloj y eran las 16:50.

Salió corriendo de la casa y llamó al ascensor. De pronto sintió que todo iba muy rápido. Ni si quiera le había contestado el mensaje, pero tenía la esperanza de que estuviera ahí. Si todo saldría bien, Yusuke estaría perdido ante él.

Salió corriendo del edificio, aun no eran las cinco de la tarde, pero estaba ansioso. Su respiración era agitada, y no podía borrar esa sonrisa que tenía ahora en su cara. Después de toda su vida pensando que era demasiado común y que nunca haría nada que se destacara, ahora, alguien decía que valía para ser modelo.

Llegó a la cafetería y se mordió el labio inferior tratando de controlar su respiración. Abrió la puerta tratando de estar erguido. No sabía mucho del comportamiento de los modelos, pero si sabía que estaban rectos casi todo el tiempo, y que sus posturas tenían que ser perfectas.

Trató de no mostrar signos de nerviosismo al entrar. Miró por todas las mesas hasta que vio al periodista sentado en una de las mesas al fondo de la cafetería. Se acercó y se puso enfrente de él, permaneciendo de pie y haciendo una reverencia, algo mejor de las que había hecho esa misma mañana.

Hide se puso también en pie correspondiendo a esa reverencia, con una sonrisa bastante amplia. Parecía estar muy contento de que Leo hubiese aparecido. Terminó señalando una silla con la mano extendida.

- Por favor, tome asiento Leo-san, temía que no apareciese - Sonrió mientras se sentaba el mismo en la silla y apartaba una taza de café que había en la mesa.

- Muchas gracias por la oportunidad - Terminó diciendo Leo, con la voz algo temblorosa. - No hubiese fallado.

- Esta mañana, no parecía muy convencido de querer trabajar con nosotros. Pero fiejese, hasta se ha puesto un traje para hablar de su contrato - Terminó con una suave risita mientras sacaba de una carpeta unos papeles dejandolos cerca de Leo sonriendo.

- Muchas gracias - Sonríe algo nervioso y mira hacia los papeles mordiendose el labio inferior- En verdad no tengo mucha idea de que va esto...

- Es un contrato estandar, en el cual nos cedes tus derechos de imagen - Empezó a explicar Tanaka- A partir de ahora serías uno de nuestros modelos de plantilla y deberías venir a Japón para promocionar marcas de ropa, y empresas. Estamos en contacto con una agencia japonesa, y ellos te prepararán. Te organizarán algunas entrevistas, no solo con nuestra revista, si no con algunas otras, te buscarán alojamiento y un visado de estudiante para que puedas permanecer un tiempo allí.

- ¿En Japón? - Preguntó abriendo los ojos de par en par mientras miraba por el contrato buscando entre las hojas.

- Claro, sería estar un año allí, y según las ganancias y tu popularidad aumnetariamos el contrato a más tiempo o volverías. Pero tendrías un sueldo base al que se le añadirían colaboraciones.

- Japón - siguió repitiendo para si mismo mientras soltaba un pequeño suspiro- Es demasiado lejos. - De pronto, pensó que Lucas no le esperaría. Pero si no hacía algo lo iba a perder. La confusión volvió a aparecer en su interior y una terrible sensación de pánico se extendía por su estómago.

- Entiendo que es una sorpresa - Dijo Tanaka mientras sonreía y cogió su propio móvil enseñandole algunas de las fotografías de la ciudad de Tokio - Viviría en este barrio, las casas son muy buenas y yo mismo estaría ahí para hacerle de interprete los primeros días.

- A-aun así -Terminó diciendo mientras miraba las fotografías y luego le miraba a él - Es muy lejos...

- Bueno, no tiene que tomar ya la decisión - Sonrió mirando el reloj que llevaba en la muñeca- Estaré aquí un par de días más... Así que, ¿por qué no lo piensa esta noche y mañana volvemos a vernos?

Leo suspiró mirando el contrato y se lo ofreció otra vez mientras se mordía el labio inferior. Pero Hide negó con las manos entrecerrando los ojos en una amable sonrisa.

- Por favor, quedeseló hasta mañana a las cinco de la tarde. Es una cita - Guiñó un ojo y se levantó yendo a pagar a la barra y luego se despidió con una mano saliendo.

Leo se quedó con el contrato en la mano y una confusión enorme.

- ¿Qué debería hacer? - Dijo en voz baja levantándose. La cabeza le daba vueltas y se aferraba al contrato. Quizás esta era una oportunidad única, pero, ¿qué pensaría Lucas?.

Terminó resoplando y salió del a cafetería yendo hacia la casa de Lucas, arrastraba los pies y se volvía a sentir inseguro. Tenía un futuro incierto del que tenían que hablar.


miércoles, 18 de abril de 2018

VLOG: SALON MANGA DE ALICANTE - BLAQUI

Buenas chic@s y lectores.

Hoy quiero subir algo, que es lo que he hecho y que podéis ver en mi canal de YOUTUBE, y que la verdad, quiero empezar a promocionar a gente que veo que tiene mucho talento.

Para empezar, os preguntareis que hace este perdido de la vida en el salón manga de Alicante.
Pues la verdad, es que me apetecía ir mucho, por varias razones, todas importantes. Pero la más guay de todas era que quería ver a NEKOJITA.

Al final no pudo ser, que sad... pero bueno, al final me lo pasé muy bien y aquí está la prueba de ello.


Bueno, para empezar este día, quiero ir desde el comienzo para que, si sois de cerca de dónde yo vivo, veáis que hay formas de llegar y que son bastante buenas para ir si te apetece.

En primero, yo y Raira (es el nombre con el que he bautizado a mi compañera nueva), pero creo que es ella la que tiene que dar la explicación de porque ese nombre. Solo decir que es un nombre que espero que le guste a todos, a mi, personalmente me encanta.

El caso es que nos tuvimos quedar todos un madrugón para llegar a Alicante, ya que el autobús salía de dónde vivimos a las 6:30. Tuvimos después casi 4 horas de autobús, pues llegamos a las 9:40 a Alicante, y entonces, corriendo nos fuimos a coger el siguiente autobús hasta IFA.

Durante el autobus, dormimos, reímos, jugamos con la pantalla del autobus, y un largo etc. Pero fue bastante divertido.

Llegamos a IFA cerca de las 10:20, hora para la que ya había una colaza impresionante, tardamos unos 40 minutos en entrar. Sinceramente, creo que se ha masificado mucho este salón manga, y fue un poquito agobiante. Nunca había recordado tanta cola en un salón manga.

Al entrar, lo primero que hicimos fue reunirnos con nuestras amigas de MOMOKA NO MAI, que en este salón han sido jurado del concurso de DANCE.

Un dance muy divertido, que me gustó mucho. Pero después de verlo, fue cuando me pasó lo mejor de todo. PUES PUDE CONOCER POR FIN A HAEUL. ESTOY SUPER CONTENTO DE HABERLA PODIDO CONCOER, PORQUE ME APETECÍA MUCHO, LA QUIERO MUCHO, ES SUPER MEGA ESPECIAL, TIENE UN TALENTAZO Y UNA BELLEZA INCREIBLE. SOLO DOS PALABRAS "AMOR ETERNO".



Aquí podéis vernos a Haneul y Mimi Usagi (Las dos increibles)


Aquí podeis ver algunos cosplays.


ASHE


CHICAS DE NIGHTMARE (INCREIBLES)


No podía faltar Daenerys.


Ganadores del concurso de Dance.



Reunión de talento, en el concierto de Iria (Chica que representa a españa en japón y con un talento y una personalidad increible. En serio, creo que lo mejor de este salón ha sido poder conocerlas a las 5... porque es sumamente increíble tener tanto talento en poco espacio.


Me encantaban todos los dibujos, y que hubiese representaciones de KPOP en los tablones es mejor.


Chiiku haciendo de modelo con los cosplayer.


VICTOR DE YURI ON ICE (EL ANIME LO VI HACE POCO Y ME ENCANTO)


Más cosplays.


NO PODÍA FALTAR EL LOL... XAYAH LOVE YOU.


Foto tomada de strangis por RAIRA.


Más lol


Y para terminar esta foto tomada por Haneul.

¿Algo qué no me gustó del salón? Bueno, decir que finalmente no pude asistir a la charla con NEKOJITA BLOG y que me hubiese encantado.

Pero fue increible, un día que pasé con gente a la que adoro. Un día que lo pasamos completamente genial todos juntos. En mi opinión, inmejorable. Por favor, sigamos juntos para siempre ¿vale?

Me gustaría que todos juntos sigamos creciendo. Increíble la experiencia. Repetiría segurisimo.

Como quiero que disfruteís conmigo del talento de todas estas maravillosas artistas, he puesto los links de sus canales en sus nombres, para que podáis disfrutar de ellas y darle el apoyo que se merecen. 

Besos precios@s.