sábado, 21 de marzo de 2020

Arashi gana el premio al álbum más vendido en IFPI




Temprano el otro día, la Federación Internacional de la Industria Fonográfica tuvo el placer de dar el premio al álbum mejor vendido globalmente. El grupo que ganó este premio fue ARASHI con su "5x20 All the BEST!! 1999 - 2019" que estaba en la cabeza, ganando a Taylor Swift, BTS, Lady gaga y Billi Elish.


  1. Arashi – 5×20 All the BEST!! 1999-2019: 3.3 million
  2. Taylor Swift – Lover: 3.2 million
  3. BTS – MAP OF THE SOUL : PERSONA: 2.5 million
  4. Lady Gaga – A Star is Born OST: 1.2 million
  5. Billie Eilish – When We All Fall Asleep, Where Do We Go?: 1.2 million
  6. Queen – Bohemian Rhapsody: 1.2 million
  7. Ed Sheeran – No.6 Collaborations Project: 1.1 million
  8. Ariana Grande – thank u, next: 1 million
  9. Rammstein – Rammstein: 900,000
  10. The Beatles – Abbey Road: 800,000

viernes, 20 de marzo de 2020

Sin Nombre - CAP 12

Ryuu y Yuuki finalmente salían del apartamento del menor. Yuuki se había vestido con una sudadera y unos vaqueros, Ryuu llevaba la misma ropa del día anterior. El cambio de Yuuki había sido tan drástico con él, que le daba miedo dejarlo solo durante un instante para ir a coger algo de ropa a su piso y cambiarse, porque al volver podría ser el "Sin Nombre" otra vez.

- Takada-kun, te he dicho que podías ir a tu piso para coger ropa, no tenía que ir contigo - Le contestó mientras cerraba la puerta del piso con llave.

- Bueno, pero es que quiero estar todo el tiempo que pueda contigo - Le confesó Ryuu mientras caminaba de su mano - Cuándo empecemos a trabajar, incluso siendo vecinos, va a ser difícil pasar tiempo juntos. -Le tomó de la mano y tiró de él con suavidad andando hasta la puerta de su piso.

Yuuki le seguía mientras movía la cabeza a los lados de forma incrédula. Desvió la mirada hacia el cielo durante un segundo y entrecerró los ojos. No recordaba la última vez que había visto el cielo y no había sentido tristeza. Se aferró con más fuerza a la mano de Ryuu, si recordaba la última vez, cuando los dos eran pequeños y estaban cazando insectos en un parque cercano a su casa. No entendía como era Ryuu lo que necesitaba para ser feliz. Era como si su alma lo reconociese como la pieza del puzle que le faltaba en la vida.

- No sé porque. - Comenzó a responderle con una leve sonrisa y le soltó la mano al llegar al a puerta de su piso - Yo tengo la sensación de que te inventarás una excusa diferente cada día para ir todas las noches a mi piso. O que te pondrás como un niño pequeño para que te prepare la comida y decir algo como "Lo ha hecho mi esposa" o cosas así delante de tus compañeros - Le mira alzando las cejas de forma soberbia.

Ryuu dió un paso hacia atrás. En verdad si que pensaba ir todas las noches a dormir a casa de Yuuki con la excusa de que durante el día no se veían y que eran novios, no podía evitar poner cara de circunstancia abriendo los ojos y sonriendo. Le había pillado.

- Bueno, en verdad pensaba cocinar yo para ti para que tú presumieses de esposo - Le cogió de la barbilla y le dió un rápido beso en los labios - Me cambio y salgo, no te vayas sin mi.

- Estaré aquí -Dijo con un leve sonrojo tratando de aparentar normalidad apoyando la espalda contra la pared al lado de la puerta.

De la puerta de al lado salía un Shunta ajeno a todo lo que estaba pasando en la vida de sus vecinos. Vió a Yuuki esperando en la puerta, y como era de esperar de él animado Shunta, se acerco perspicaz a sonsacar información sobre la noche anterior. Se puso al lado de Yuuki saludándolo con una mano y una amplia sonrisa.

- Juri-kun. Buenos días.

- Buenos días Kei-san - Hace una reverencia sonriendo levemente - ¿Cómo estás?

Shunta tuvo que parpadear un par de veces incrédulo. Era la primera vez que de primeras el contrario parecía de tan buen humor con él mismo. No sabía si quiera como era una sonrisa del contrario que no fuera la que había visto en las película. Pero ahí estaba, una sonrisa de serenidad.

- A-ah - Tartamudeo y se pasó una mano por los ojos- Oh, puedes llamarme Shunta - Le sonrió aún más contento - Estoy bien, iba a ir a unas compras. Ki-chan se quedó en mi casa y apenas tengo comida para los dos. ¿Estás esperando a Ryuu-kun?

Yuuki asintió despacio y entrecerró los ojos mirando hacia la puerta. Se mordió el labio inferior en una sonrisa. No quería decirle mucho más, pues supuso, que a Ryuu le haría ilusión contárselo el mismo a su amigo.

- ¿Habéis pasado la noche juntos a qué si? -Insistió Shunta mientras le señalaba con un dedo - Tienes cara de haber hecho el amor.

- ¿Eh? - Se puso las manos en la cara mientras se la frotaba- ¿Eso se nota?

- ¡Te acabas de delatar! - Sonríe travieso y le acaricia con una mano por el pelo - Me alegra de que por fin os hayáis reconciliado.

- Shunta-san, ¿me has engañado? - Le mira sacudiendo la cabeza. Había sido un ingenuo y sabía que con Shunta, eso se pagaba, pero, esperaba que Ryuu no se enfadase si le tomaba prestado al amigo - No nos reconciliamos, no estábamos peleados - Le dice mientras mira hacia abajo con la voz algo floja- Pero, es raro. Cuándo ayer vimos la película, le veía con ese chico. No quería que eso me pasara a mi. Fue una suerte que, Ryuu-kun pensase lo mismo que yo. Aunque, no puedo evitar sentirme manipulado por tí. De alguna forma siento que precipitaste esta situación.

Shunta se señalo con una mirada inocente en su rostro, aunque al mismo tiempo tenía una mirada pícara que le delataba. Aunque en cierta forma lo precipitara, llegó el punto en el que al ver a MItsu junto con Ryuu, se planteó muy seriamente que ellos dos acabasen juntos.

- La verdad es que, Mitsu y Ryuu-kun hacían una gran pareja. ¿No crees?

La cara de Yuuki se puso algo triste, pero sacudió la cabeza a los lados. No le importaba el tipo de pareja que hicieran ellos dos. A partir de ahora Ryuu era suyo, era el destino quién los había juntado de nuevo.

- Creo que jamás lo comprobaremos Shunta-san -Sonríe levemente.

En ese momento salió Ryuu de la casa ya cambiando. Cuando se arreglaba, aunque solo fuese mínimamente, se notaba en su aspecto. Era una persona muy detallista. Se había puesto unos vaqueros rasgados y una camiseta blanca por dentro de los pantalones que realzaba su pecho, pero al mismo tiempo dejaba ver una cintura masculina y erótica.

- Creo que Yuukun tiene razón - Intervino algo serio y haciendo alusión al apodo que él mismo le hubiese dado a Yuuki. Había escuchado la conversación y aunque entendía que su amigo no lo decía con maldad, no le había hecho gracia que le hiciera daño a Yuuki - Yuuki y yo somos pareja. No lo pienso dejar escapar.

Le pasó una mano por los hombros a Yuuki y le pegó a si mismo. Sin saber porque, eso en vez de generar rechazo en el joven, le sacó una sonrisa. Shunta sonrió también al ver ese gesto, la relación que había entre los dos chicos le agradaba y parecía que avanzada rápidamente, por lo que supuso que Yuuki por fin se estaba abriendo.

- Pues entonces me alegro mucho por los dos. Pero deberías decirselo a Riky y Mitsu - Hizo una pequeña pausa regañandolos a los dos - Creo que cada uno estaba interesado en uno de vosotros, y por el comportamiento de alguien, creyeron tener una oportunidad - Este reproche iba en concreto para Yuuki, pues hasta había fijado su mirada en él, y este intimidado había agachado la cabeza.

Aunque a Shunta le gustaba ver la relación entre ellos dos, le resultaba difícil no culpar a Yuuki, pues su actitud desde el principio había dejado mucho que desear. Ryuu también le respondió al gesto reprochandole, pues, Shunta se estaba tomando muy a la ligera el cambio de Yuuki, que podría ser reversible.

- Hablaremos con ellos, pero eso ya no te incúmbe a ti Shunta - Le miró presionando los labios, y al mismo tiempo pegó más a sí mismo a Yuuki.

- Lo siento - Se excusó Shunta pensando que quizás si que se había pasado.

Yuuki no dijo nada. Como solía hacer de costumbre, se separó de los brazos de Ryuu y empezó a andar hacia su destino. Ryuu cerró la puerta tras de sí y gruñó suavemente mirando con cara de pocos amigos a Shunta.

- Controla lo que dices Shunta. No quiero que vuelvas a atacar verbalmente a mi novio o tendremos un problema. - Se cruzó de brazos mientras este se achicaba un poco más - Es mi pareja y voy a protegerle.

- Lo siento Ryuu-kun. Pero aunque sea tu pareja ¿qué pasa con los sentimientos de Mitsu? Realmente le gustabas - Se echó un poco hacia atrás mientras usaba un tono infantil y acusador.

Ryuu iba a contestar, pero en ese momento, Ki que salió del piso de Shunta los interrumpió mientras movía las manos a los lados.

- Buenos días Ryuu-kun - Su tono era muy conciliador, se le daba bien traer la paz.

Ki había estado escuchando lo que pasaba entre los dos, pues no es que hablaran precisamente flojo. Puso una mano en la nuca de Shunta, y sin hacer mucha fuerza hizo que se inclinase para pedir disculpas.

- Ryuu-kun, no se lo tengas en cuenta - El mismo hizo una reverencia junto con Shunta- Se preocupa mucho por todos y a veces no sabe cuando tiene que dejar de regañar a la gente. Pero realmente se alegra de que estés por fin con Juri, bueno, los dos lo hacemos - Se volvió a erguir sonriendo - Además, no va a volver a hacerle daño porque él mismo se arrepiente de hacer daño a nadie.

Ryuu soltó un leve suspiró que se convirtió en una risa. Movió una mano a los lados para restarle importancia. En cierta forma, le resultaba difícil mantenerse serió y cabreado cuando veía a esa pareja comportarse de forma tan tierna, eso era lo que él mismo quería con Yuuki.

- No te preocupes Ki. Shunta, luego nos vemos.

Se despidió de los dos y fue corriendo por el camino que había emprendido el contrario para poder alcanzarle, no iba a dejarle solo. Mientras tanto, la pareja volvió a mirarse el uno al otro. Shunta con cierto aire de culpabilidad.

- Lo siento Ki-chan.

- Ah - Ki se pasó una mano por la cara suspirando - Habíamos quedado en que no ibas a decir nada, ¿por que´siempre acabas haciendo eso?

- Es que les via los dos, estaban los dos muy animados y cariñosos - Susurra poniendo morros y mira a Ki - Me gusta verles así, pero no me gusta que para ello tenga que sufrir Mitsu.

- ¡Shunta! - Le regañó Ki y le pone las manos a la cintura para pegarle a si mismo - ¿Has metido a Juri en eso y luego no quieres que Ryuu se enfade? ¿Después de verlos felices les aplastas? - Sacudió al cabeza negando - Tienes suerte de que Ryuu sea alguién tan amable, si nos lo hicieran a nosotros Te enfadarías.

Shunta le miró suspirando, se cruzó de brazos mientras acumulaba aire en sus dos mejillas. Pero Ki no se echó hacia atrás. Movió una mano desde la cintura hasta su mejilla para acariciarla.

 - Sunta se sincero - Hizo una pausa negando - Has visto a Juri por fin feliz y se lo has quitado. Si yo fuera Ryuu y alguien le hiciese eso a mi pareja, le odiaría. Si alguien fuese capaz de hacertelo a ti le mataría.

Shunta suspiró y apoyó la frente en el pecho de su pareja. Si que entendía la situación y que se había pasado. Después de todo, Yuuki había hecho lo mismo de siempre, alejarse sin decir nada. En ese momento, se dió cuenta de que había hecho daño a alguien que no lo merecía.

- ¿Qué debo hacer entonces? - Preguntó de forma inocente.

- Yo buscaría una manera de pedir perdón. Pero creo que con Juri lo tienes complicado - Le acaricia por la espalda pegándole a si mismo.


jueves, 19 de marzo de 2020

FANFIC BTS: LA LLAMA DE TU ALMA - CAP 3


Salí del baño y tú ya estabas acostado en la cama mirándo hacia la puerta, parecías estar esperando a que saliese del baño. Te vi muy serio, aunque no fuésemos tan amigos como antes, no solías estar tan serio. Pero tampoco tenía derecho a preguntarte que era lo que te pasaba.

-          ¿Luego podemos comer juntos? Hace mucho que no estamos a solas los dos – Me preguntaste sentándote en la cama.

Me quedé mirándote durante un par de segundos. La verdad es que en todo el tiempo yo no estaba seguro de si quería estar a solas contigo otra vez o no. Supongo que trataba de olvidar lo que sentía por ti.

-          No lo sé.
-          Vamos, tienes que comer y yo tengo que comer. – Me sonreíste levemente. – Podemos ser amigos como lo éramos antes.

Presioné los labios y cogí una toalla que usaba en el gimnasio y una cinta de pelo. Me encogí de hombros y abrí la puerta de la habitación.

-          Si cuando me de hambre te veo, podemos comer juntos.

Salí de la habitación bastante irritado. Bajé por las escaleras, pues ni si quiera estaba lo suficientemente tranquilo como para esperar al ascensor. No entendía porque siempre dejaba que fuese el quién decidiera lo que éramos. Amigos, mejores amigos, novios, nada, y ahora otra vez amigos. Me estaba dejando controlar por su sonrisa siempre, y por eso ahora estaba como estaba.

Me subí a la cinta de correr y marqué un ritmo algo rápido, me puse mis auriculares y mientras escuchaba música traté de quemar todos los nervios que ese encuentro me había generado.

Estuve unos 45 minutos corriendo, y con el cabreo que llevaba ni si quiera me había dado cuenta de lo agotado que estaba hasta que terminó el tiempo. Me sequé el sudor que caía por mi cuerpo, pensé que me había pasado un poco. Sentía como si todo mi cuerpo estuviese hecho de plomo, pero ahora ya no pensaba en ti otra vez de la misma forma.

Subí por el ascensor hasta nuestra habitación, apenas eran las 8 de la mañana. Tenía pensado darme una ducha y pasearme por las calles para evitarte y así no tener que comer contigo. Además, lo bueno de las giras es que visitas sitios nuevos y puedo descubrir sitios. Pensaba llevarme mi cuaderno de dibujo conmigo.

Al entrar a la habitación te vi en la cama dormido. Traté de no hacer ruido y me fui directamente a la ducha. Fue una ducha rápida, solo hice de ruido el que hacía el agua al caer al suelo y por mi cuerpo. Sentía alivio cuando el agua caliente golpeaba por mi cuerpo. Me puse un gorro, una camiseta ancha y unos vaqueros antes de salir del baño, solo me faltaban mis zapatos. En la habitación cogí una mochila con mi bloc de dibujo, los auriculares, mi móvil y la cartera. Me puse unas botas marrones y fui hacia la puerta.

No te despertaste en ningún momento. Me fui directamente a las calles con los auriculares puestos y llegué a un parque. Allí pasé un par de horas dibujando el paisaje de los árboles que veía. El móvil había sonado un par de veces, los otros miembros estaban enviándome mensajes para saber dónde estaba, pero no me apetecía contestarles en ese momento.

Eran las doce y media del mediodía cuándo pusiste una mano sobre mi hombro. Al notar esa mano giré mi cabeza, me sorprendió mucho verte en ese lugar. Me quité los auriculares y dejé mi lápiz de dibujo dentro de la mochila.

-          ¿Qué haces aquí Hyung? – Traté de ser amable, como cada vez que estábamos en público.
-          Pues he venido a buscarte porque íbamos a comer juntos.

Me pasé una mano por la cabeza. Me quité el gorro que cubría mi pelo, lo alboroté un poco y volví a ponérmelo.

-          ¿Cómo me has encontrado?
-          Bueno, supuse que tratarías de huir de mí como llevas haciendo estos dos meses, así que te metí mi móvil en la mochila con el gps y desde el hotel lo he rastrado. – Señaló mi mochila y yo metí la mano en esta y saqué su móvil – La verdad es que ha sido una suerte que no te hayas movido, sino, tendría que haber ido al hotel otra vez para volver a localizarte. – Soltó una pequeña risa.
-          No me hace ninguna gracia.

Le devolví su móvil y guardé los auriculares en la mochila otra vez. Tú te fijaste en el dibujo que estaba haciendo y cogiste mi cuaderno sin permiso. Yo me puse en pie y traté de quitarte el cuaderno de las manos, pero me esquivaste y me diste la espalda mientras mirabas mi último dibujo.

-          Es muy bonito Jimin – Se puso a pasar las hojas hacia atrás mientras veía mis dibujos – Hacía mucho que no veía tus dibujos. – Pasabas hoja tras hoja mientras miraba los dibujos.
-          ¡YOONGI TE HE DICHO QUE ME LO DEVUELVAS! – Grité algo malhumorado. Pero no pude quitártelo antes de que vieras el dibujo que tenía de nosotros dos.

Hacía un tiempo, cuando aún estábamos juntos había hecho un dibujo de nosotros dos sentados en un parque, escuchando música cada uno con un auricular mientras nos mirábamos. Tenía pensado regalártelo, pero no me dio tiempo a dártelo hasta que habías empezado a salir con esa Zira.

-          Es muy bonito Jiminsi – Me sonreíste de forma tierna.

Pero yo te quité el cuaderno de las manos mostrando los colmillos cabreado.

-          ¡No tenías ningún derecho a ver mis dibujos si te he dicho que no los veas! – Te terminé alzando la voz sin darme cuenta. Guardé la libreta en la mochila y terminé de recoger lo que tenía por el suelo hasta que habías llegado.

-          Lo siento – Dijiste mientras sonreías y me abrazaste por la espalda. – Perdoname.
-          Como quieras – Te gruñí de mal humor.
-          Deja que te invite a comer y así nos ponemos al día. Que vivimos juntos pero apenas sé nada de ti últimamente.
-          Pero me vas a invitar a algún sitio muy caro de comer – Me colgué mi mochila al hombro y te miré con una cara de pocos amigos.
-          Está bien.

Los dos nos pusimos a andar el uno al lado del otro. Yo no te dirigía la palabra a pesar de que tú insistías en sacar tema de conversación. Recuerdo que no te contesté a nada, me estaba limitando a ignorarte.

Finalmente llegamos a un restaurante de barbacoa. No parecía muy moderno o popular, pero te paraste ahí y la verdad, el olor de la comida hizo que mi estómago rugiese.

-          A tu estómago parece que le gusta este lugar.
-          Vas a pagar tú – Me encogí de hombros, fue la primera frase que te dije durante todo el camino. Entré al restaurante y esperé al lado de la puerta a que tú pasases. Fuiste tras de mi con un pequeño suspiro.

Nos atendió un hombre muy amable que aparentaba unos cuarenta y pico años. Los dos nos sentamos en un tatami, parecía un restaurante estilo japonés. Te pusiste frente a mí de rodillas en el suelo y entre los dos una mesa de madera. Apoyaste los codos sobre la mesa de madera y sonreías otra vez de esa forma que me gustaba, aunque había algo oscuro en ti. Se notaba que la estabas forzando.

-          ¿Qué es lo que quieres contarme? – Le miré alzando una ceja, a decir verdad, siempre he sido bastante intuitivo.
-          Te echo de menos – Me dijiste mientras sonreías.
-          No me lo creo – Sacudí la cabeza a los lados y me crucé de brazos – Ve al grano o me voy.
-          La cagué dejando que te alejaras de mí por Zira – Suspiraste mientras me mirabas – No quiero seguir con ella, no es como yo pensaba que era. No siento lo que yo pensaba que sentía.
-          Pues termina con ella – Me encogí de hombros mientras esperaba la comida. – No es tan difícil, empieza a salir con otra persona y bésala delante de ella. Verás que así termina todo.

Me miraste dolido. Guardaste silencio durante unos cuantos minutos, supongo que de verdad te había dolido que te restregase por a cara lo que me hiciste a mí. Pero si tengo que confesar algo, seguro que no fue ni la mitad de doloroso que vivir ese suceso, y tener que hacer como si no hubiese pasado nada durante los siguientes días. Por eso no me arrepentí ni un segundo de lo que te dije y me quedé mirándote a los ojos.

-          No estuvo bien lo que hice contigo – Volviste a suspirar y me apartaste la mirada. Esta vez agachaste la cabeza y te pusiste las dos manos en el cuello – Eres la persona a la que más quiero, pero, eres un hombre. No podemos estar juntos por mucho que nos queramos.
-          ¿Quién dice que yo te sigo queriendo o que quiero estar contigo? Con alguien tan cobarde como tú – Di un golpe en la mesa al mismo tiempo que estaba hablando. Sin darme cuenta se me saltó una lágrima mientras hablábamos.

Me miraste algo sobre saltado, hasta te echaste hacia atrás. Yo me llevé una mano hacia la mejilla donde estaba notando la lágrima. Gruñí y cogí mi mochila saliendo otra vez del restaurante. Oí como me llamabas para que volviese.

Creo que jamás entendiste lo que tú eras para mí. Lo que yo quería que fuésemos y lo utilizado que me sentí cuando me dejaste. Volví al hotel y me crucé con Namjoon en la puerta.

-          ¿Dónde has estado todo el día? – Me dijo con un tono algo preocupado – Te he estado llamando y escribiendo durante horas. – Parecía que estaba regañándome, pero entonces me miró a la cara. Yo en ese momento era incapaz de fingir mi sonrisa de siempre. – Eh eh, no pasa nada, ¿sí? – Me abrazó contra su pecho y yo me abracé a él.

Comencé a llorar pegado a él, que me guio hasta el ascensor sin soltarme y luego me llevó hasta mi habitación. Una vez dentro me llevó hasta que me senté en la cama. Estaba algo nervioso, era la primera vez que me veía en esa situación y justo antes de un concierto. Creo que no sabía que decir para consolarme, aunque tampoco le dije que era lo que me pasaba. Así que solo se quedó abrazándome durante unos minutos hasta que yo me tranquilicé.

-          ¿Estás mejor?
Yo solo asentí a modo de respuesta y me quité el gorro de la cabeza. Dejé por fin la mochila en el suelo y me estiré recostándome sobre la cama.
-          ¿Has desayunado? ¿Has comido? – Me preguntó algo preocupado.
Yo me quedé mirándole durante un segundo. No sabía que tenía que contestar ante eso, la verdad que Yoongi había hecho que perdiese otra vez todo el apetito.
-          Sí, estoy bien – Asentí una sola vez y le sonreí levemente.
-          No parece que estés bien, llevas ya unos meses algo ausente en el grupo. ¿Estás pensando en dejarlo?
-          No, no – Sacudí la cabeza a los lados y después pasé la mano por el pelo algo frustrado – Es algo que no te puedo contar, es sobre alguien a quién no me puedo acercar, pero quiero hacerlo.
-          Por mucho que quieras, si no puedes – Me puso una mano en la espalda y terminó sonriendo con algo de cautela – Tienes que aceptar tu destino.
Era cierto. Tenía que aceptar que no podía volver a estar contigo de una vez, que lo que pasó entre tú y yo fue solo eso, algo de unos meses, aunque yo seguía amándote.
-          Tenemos que ir al ensayo antes del concierto.
-          Sí, me cambio y voy. Tengo que cargar también mis maletas ¿verdad? Esta noche vamos a otro hotel.
-          ¿Quieres que te ayude?
-          No te preocupes, ya lo hago yo y así voy directo al ensayo. ¿Yoongi ya se llevó las suyas?
-          Que bah, me pidió que me las llevara yo.
-          Que vago es – Reí levemente. Pero gracias a dios ya no me iba a cruzar contigo hasta que tuviéramos que subirnos al escenario. En esos momentos creo que si te hubiese visto otra vez, no hubiese sido capaz de subirme al escenario.

Después de despedirme de Namjoon fui hasta las maletas y empecé a recoger las mías. Llevaba dos maletas y una mochila, creo que iba algo cargado cuando iba de gira, pero no me importaba. Salí de la habitación y fui hasta el autobús del grupo. Metí las dos maletas en él y luego me monté en él, dentro ya estaban todos los miembros, incluido tú.

Me senté en el sitio de siempre y tú te pusiste a mi lado. Realmente no me apetecía nada hablar contigo, pero por desgracia yo soy leal y no iba a dejar que se notara que había algo diferente entre tú y yo.

-          Te he traído algo de comida Jiminsi – Me besaste en la mejilla.

En ese momento, juro que te hubiese pegado un bofetón. Me quedé callado durante un segundo y cogí la comida con una pequeña sonrisa.

-          Gracias Hyung, pero tengo el estómago cerrado. Me crucé con un hijo de puta que me ha hecho daño y ando algo distraído.
-          ¿Estás bien Jimin? – Interrumpió entonces Hoseok entrando en escena.
-          Sí estoy bien. No te preocupes que lo voy a dar todo en el escenario como siempre – Levanté el dedo pulgar sonriéndole.
-          Últimamente es que no lo estás dando todo. Si tienes algún problema deberías solucionarlo antes del concierto – Interrumpe entonces Jungkook entrando en escena – O eso es lo que yo haría.
-          Vamos Kookie, tienes que descansar antes de seguir hablando – Jin le cogió de la oreja y lo llevo hasta su asiento en el autobús.
-          Gracias Jin – Solté una pequeña risa y después miré a Hoseok- Gracias a todos por preocuparos por mí, pero está todo bien.

Llegamos al escenario. Estuvimos con el ensayo general y con la repartición de los backstage. Después del ensayo sí fui a la parte del buffet y comí algo. No gran cosa, pero había cerdo a la barbacoa del que no había traído Yoongi y me apetecía comerlo. Podía ver mientras comía como Hoseok estaba dando saltos de un lado a otro, siempre se ponía nervioso antes de subir a un escenario.

Tae estaba sentado a un lado mientras miraba a Hoseok sonriendo emocionado. Jin estaba haciéndose algunas selfies con el móvil, que más que nada eran para comprobar que su peinado y maquillaje estaban como él quería. Jungkook se acercó a mí y me pasó una mano por los hombros.

-          Jiminsi ¿estás mejor?
-          Si, te dije antes que estaba bien no te preocupes – Comí de mi plato mientras él me miraba.
-          No comas mucho que luego coges peso.

El mejor comentario que me podía soltar en el mejor momento. Suspiré y dejé el plato después de haber dado solo un par de bocados.

-          Eres un super héroe jungkook. Te tendríamos que poner un bozal y que solo hablases cuando no fueses a cagarla – Apareciste por detrás de nosotros y apartaste a Jungkook de mí. – Jin, llévate a Kooki y tengo vigilado un rato.
-          Oye que no soy un perro, además lo digo por…

No pudo decir nada más porque le tapaste la boca. Creo que ese día yo estaba preocupándoos a todos, pero en verdad era culpa tuya. Bueno también culpa mía por no saber bien gestionar lo que sentía.
Jin llegó a su lado y cogió al maknae de la oreja tirándole hacia los asientos.

-          Vamos Kookie.

Tú te quedaste mirando el plato y lo cogiste de la mesa de dónde lo había dejado. Cogiste también uno de los cubiertos, cogiste algo de comida y me lo acercaste a la boca.

-          Venga no hagas que te tape la nariz y te obligue a comer – Gruñó y entonces abrí la boca para comer lo que estaba dándome.
Hoseok se nos quedó mirando algo extrañado, pero no le di importancia. Mi mente estaba a punto de colapsar por culpa tuya, pero tú no parecías darte cuenta. Te acercaste a mi oído susurrando.
-          He dejado a Zira. Me gustaría que lo intentásemos otra vez, te prometo que poco a poco se lo iremos diciendo a todos que estamos juntos.

Te separaste y te miré nervioso. Me puse en pie y empecé a andar de un lado a otro. Parecía que te hubieses propuesto que yo no pudiese salir al escenario.

-          ¿Jimin? – Dijiste cuando me estaba moviendo de un lado a otro - ¿Te encuentras bien?
-          Estoy nervioso, creo que voy a vomitar – Respiraba hondo cerrando los ojos.

Hoseok fue el primero en acercarse para abrazarme, el estadio estaba casi lleno por completo, y yo me aferraba a Hoseok nervioso. Jin también se acercó a mí, también me abracé a él. Pero al poco me aparté, tenía que hacerme a la idea de que tenía que salir al escenario.

-          Tio, si es por lo que te he dicho de la comida no te rayes, que tú estás precioso siempre.
-          Jungkook no intentes arreglarlo que no lo haces bien – Contestó entonces Hoseok mientras se reía – Venga Jimin, vamos a salir y vamos a hacerlo genial, como siempre, porque somos los mejores. Porque soy genial.

No sé cómo lo hice pero finalmente salí al escenario. Conseguí controlar los nervios a pesar de que hubo un par de fallos en las posiciones. Pero no podía hacer nada al respecto, después de todo, era nuestro concierto.

El concierto se me hizo más largo de lo normal. No hubo ningún momento en el que se me notasen las dudas o en el que yo me achantase, pero no lo disfruté tanto como debería. Sentí que estaba traicionando la confianza que todos mis fans habían estado depositando en mí.

Cuándo terminó el concierto me volví al Backstage sin decir ni una sola palabra al resto de los miembros. Empecé a recoger mis cosas en silencio y me fui directamente al autobús. Tendríamos que hacer un pequeño viaje hasta el siguiente emplazamiento. Me puse los auriculares, me senté en el sitio de siempre y me quedé mirando por la ventana.

martes, 17 de marzo de 2020

TUTORIAL: MAQUILLAJE DE JIMIN [BTS] EN ON

Hola chiquis.

Hoy vengo con un gran vídeo que he subido a mi canal. Es como no un tutorial de maquillaje masculino, pero con una gran distinción, esta vez está basado en el gran biased mio de BTS, el precioso JIMIN.


Me gustaría que me apoyaseis para seguir subiendo más vídeos. ¿Cómo podéis hacer eso? Pues es sencillo, suscribiéndoos a mi canal, dando like o dejando algún comentario en el vídeo. Muchas gracias.

lunes, 16 de marzo de 2020

Kamenashi y Yamapi sacan un nuevo álbum títulado "SI"



Como se anunció previamente, Kamenashi Kazuya miembro de KAT-TUN y Yamashita Tomohisa, los dos miembros de la agencia de Johnnys Entertaiment, formaron un duo "Kame to YamaP" que sacarán su primer álbum original el 29 de Abril. Además, se ha anunciado que el título del álbum será "SI".

El álbum se llamará "SI", palabra que aparece repetidas veces en la canción "Seishun Amigo". Además, cuando se revelen las letras, podrás leer 15, pues hace 15 años la relación de la canción.

El álbum va a incluir 8 canciones diferentes y estará disponible en un total de 3 ediciones.

sábado, 14 de marzo de 2020

FANFIC BTS: LA LLAMA DE TU ALMA CAP 2.


Estuve disfrutando de ese beso durante unos instantes. Nos separábamos, me mirabas sonrojarme, yo te veía sonriendo. Esas sonrisas que ponías estando conmigo, eran únicas para mí.

Era curioso cómo en todo ese tiempo que estábamos juntos, encontrábamos momentos para estar a solas, lejos de los otros miembros que no sabían nada de nuestro secreto. Me acuerdo de cuando íbamos al cine los dos solos, y aprovechábamos cuando apagaban las luces para darnos la mano, yo me apoyaba en tu hombro y tú besabas en mi mejilla.

Me acuerdo cuando nos bañábamos juntos en la casa y me sentaba en tu regazo, tú me abrazabas por la espalda y besabas por mi nuca. Hacías que mi cuerpo se retorciese cuando usabas hábilmente tus dientes sobre mis hombros.

También recuerdo como todo empezó a fastidiarse. Una noche en la que habíamos salido Namjoon, Jin, tú y yo. Era raro que los cuatro saliésemos por la noche. Sobre todo que saliese Jin, que siempre ha sido algo ajeno a la vida nocturna. Esa noche fuimos a un bar, íbamos a tomar algunas copas. Aunque solo pedimos una cerveza y un gintonic, como siempre.

Lo que no esperaba, era ver como esa chica que ninguno de nosotros conocíamos salvo tú, te besaba. Creo que al principio fui el único que lo vio. Estaba sentado en uno de los sofás al lado de Jin. Tú estabas con tu cerveza y Namjoon estaba en el baño.

-          ¿Yoongi se está besando con una chica? – Le pregunté a Jin mientras sonreía.
-          Creo que le ha besado en la mejilla. La chica parece latina y allí son mucho de dar dos besos – Dijo con un tono algo escéptico – Si quieres luego le puedes dar dos besos a ella tú también.
-          ¿Yo? No sé para qué. No la conozco de nada.
-          Si no fuera porque últimamente te escapas mucho, pensaría que eres asexual Jimin. ¿O es que solo te gustan los otros idols y por eso no nos dices quién es la persona que te tiene encandilado?
-          Es porque eres tú. – Le guiñé un ojo y traté de creerme que eran un par de besos, pero yo vi ese beso.
-          Oy lo que me dice. Luego nos hacemos una foto juntos que la voy a poner por el Instagram del grupo. – Coge el móvil y hace como que me está haciendo una foto.
-          Luego se piensan que somos pareja de verdad Jin.
-          No creo, yo creo que el afortunado con el que me casaré aún no ha nacido o está haciendo la primera comunión.

Los dos empezamos a bromear sobre cosas por el estilo. Él hablaba de que iba a quedarse soltero, y yo le decía que hacía buena pareja con Jungkook, me gustaba meterme con él. Aunque los dos sabíamos que era Tae el que tenía el ojo puesto en nuestro Maknae.

Al poco tiempo llegaste tú con esa chica a tu lado. Ella iba extrañamente sonriente, yo traté de sonreírla también, pero no me gustaba lo pegada que estaba a ti.
-          Estos son Jimin y Jin – Nos señalaste a cada uno de nosotros – Chicos, esta es Zira. 
-          Hola – Contestamos Jin y yo al mismo tiempo.
-          Hola – Fue la respuesta de ella, tenía un aire de superioridad repelente, su tono de voz fue como si nos estuviese haciendo un favor al saludarnos, y al mismo tiempo que lo decía movió la cabeza a un lado y solo hizo un gesto con la mano. Al momento, ya ni si quiera nos estaba mirando, volvía a estar embelesada contigo. Y tú con ella.
-          Hola chicos, ¿qué hacéis? – Interrumpió Namjoon que había vuelto del baño.
-          Namjoon, esta es Zira – Se la presentaste también a él. Pero supongo que él es más atractivo que nosotros, porque a él si se acercó a darle dos besos.

Empezasteis hablar los cuatro, yo me quedé callado. No paraba de mirar a esa chica, que cada vez que hablaba Jin le ignoraba. Jin empezaba a mosquearse y también intervenía poco en la conversación. Namjoon también poco a poco dejó de intervenir y solo hablabais entre vosotros dos.

Yo me fui entonces a la barra a por otra copa. Tu viniste tras de mí y te apoyaste en mi espalda. También ibas a pedir una copa, así que te di el dinero para que pidieras las dos, aunque me quedé a tu lado. Pero no pasó ni un minuto, esa Zira volvió y te cogió del brazo arrastrándote lejos de mí. Tú me dejaste el dinero de vuelta y me pediste que pidiera las dos mientras te alejabas riéndote.

Estaba cabreado. No sabía quién cojones era esa chica y porque se tomaba tantas confianzas contigo. No me caía bien. No quería que estuviera cerca de ti.

Volví con las otras dos copas, pero tú no estabas. Jin y Namjoon estaban hablando mientras se reían, te miraban de reojo junto con la leona mala del rey león 2. Quizás por eso le pusieron el nombre. Dejé la cerveza en la mesa que teníamos delante y bebí un trago de mi copa.

-          ¿De qué estáis hablando?
-          De que he visto como se estaban morreando – Contestó Namjoon riéndose y te señaló a ti – La chica esa ha cogido, le ha agarrado del cuello de la camiseta y ha empezado a morrearle.
-          Aquí que Yoongi no pierde el tiempo.
-          Pues no sé qué puede ver en ella. Es idiota – Entonces empecé a explicar cómo lo había sujetado para apartarlo de mi mientras estábamos en la barra. Jin explicó cómo nos había saludado, y que a los dos nos parecía idiota.

Namjoon se había quedado mirándome. Creo que era a veces el único que era capaz de ver a través de mi sonrisa. Tenía esa forma de verme. Al poco los dos decidieron volver a casa, pero yo me quedé contigo. Aunque no me hiciste ni caso hasta que no se fue Zira.

-          ¿Se han ido ya? – Me preguntaste mientras te ponías a mi lado.
-          Si. – Contesté de forma cortante - ¿Nos volvemos también nosotros?
-          Claro, vamos.

Los dos salimos del bar y empezamos a andar. Me había tomado unas dos o tres copas, pero estaba consciente absolutamente de todo, solo cabreado. Tú andabas a mi lado mientras hacías chistes negros y algún que otro comentario que hacía que me diesen ganas de pegarte.

-          Eres tonto hyung – Te dije como respuesta a alguno de tus comentarios idiotas.
-          ¿Qué te pasa Jimin? Llevas toda la noche raro.
-          ¿Te estabas besando con Zira? – Te pregunté directamente sin dejar de andar.
-          Claro loco. ¿No has visto cómo estaba?
-          Claro que lo he visto. También el cómo nos ha hablado a nosotros, el cómo le molestaba que nos hicieras caso y demás. Parece una persona prepotente y tóxica.
-          Que exagerado eres Jimin – Me pasaste un brazo por los hombros riendo como si no pasase nada.
-          ¿Qué pasa conmigo entonces? Todas las mañanas me escribes diciendo que soy precioso y lo mucho que me quieres. – Me aparté de tu abrazo suspirando.
-          Jimin ya sabes que yo…. No soy gay.
-          Vale no eres gay, pero te gusto yo y me quieres a mí. ¿No estábamos juntos? Eras tú el que decía que estábamos juntos – Alcé un poco la voz mirándole – Aunque no se lo hayamos dicho a nadie, estoy guardando el secreto.

Te volviste a quedar en silencio. Los dos nos quedamos de pie en mitad de la calle mirándonos el uno al otro. Yo tenía el ceño fruncido, se notaba que estaba cabreado. Tú parecía que estabas triste por algo.

-          Olvídalo – Te dije y seguí andando.

Te quedaste parado durante un tiempo, pero al poco empezaste a seguirme de cerca. Los dos llegamos a la casa sin decir nada. Yo me fui a mi cuarto y tú te fuiste al tuyo. Habían sido solo tres meses que había durado lo nuestro, y al parecer ya había terminado.

Los días siguientes transcurrieron como siempre. Los siete nos llevábamos como de costumbre, o eso hacíamos aparentar, mejor dicho, eso hacía aparentar yo. Porque aunque seguía quedándome a solas contigo, ya no te dejaba acercarte a mi como antes.

Tú tampoco sacabas el tema de porque era tan distante contigo cuándo estábamos en privado, y creo que por eso nadie nunca se dio cuenta de lo que pasaba.

-          Esta noche salimos nosotros cuatro ¿no? – Dijo una noche Hoseok. Era el festival de otoño, había un montón de casetas con comida, música y bares.
-          Por mi vale – Contestó Jongkook.
-          Solo voy porque viene Jin – Dije yo mientras me reía levemente. Había pasado ya un tiempo desde que había pasado lo nuestro. Empezaba a tenerlo superado.
-          Pero mañana tenemos concierto – Dijo Jin mientras se reía – No nos acostamos muy tarde que tenemos que volver a la habitación del hotel.
-          Además yo no puedo beber, vaya mierda – Dijo Hoseok mientras miraba las llaves del coche – Bueno no pasa nada, yo me lo paso bien, hay que emborrachar a Jungkook – Dijo mirándolo y le daba con el codo en el brazo algunos toquecitos.
-          Para eso no hace falta mucho. Además, cuando se emborracha se pone a dar saltitos y se ríe de forma nerviosa – Le digo yo sabiendo que se iba a picar.
-          Bueno, es cierto – Contesta él.

Tae estaba a unos metros de nosotros. Se estaba enterando de nuestro plan, pero él no podía venir, esa noche salía en un programa de radio. Los cuatro salimos por las casetas. Nos pedimos unas pizzas enormes, que solo Jungkook fue capaz de terminarse la suya.

Fuimos al primer bar, nos pedimos la primera copa y estuvimos bailando un rato, haciendo el tonto. La gente se nos quedaba mirando, pero era divertido. No recuerdo reírme tanto haciendo el tonto en mucho tiempo. Hoseok parecía darse cuenta, porque me animaba a seguir con ello. Al final, sí que parecía que había más personas de las que yo pensaba que sabían lo que estaba pasando conmigo.
Después de la segunda copa, yo con mi Gintonic como no, Hoseok y Jin con sus refrescos, y Jungkook con su cerveza, ya estábamos contentos. Fue entonces que Hoseok se acercó a mí y me susurró.

-          ¿No ves a Jungkook y a Jin muy juntitos ahora?
Le costaba contenerse la risa ante esa situación. Pues él y yo siempre estábamos diciendo que hacían buena pareja. En ese momento también me sorprendí de la capacidad de observación que tenía Hoseok, pues sí que era cierto que Jungkook no le quitaba los ojos de encima a Jin, pero este estaba más pasota de lo normal.
-          Pues sí que parece que se está acercando mucho a él – Le contesté riendo pero la cosa quedó ahí.

Después nos fuimos a otro de los bares, esta vez, nos pusimos a jugar al futbolín. Éramos yo y Jungkook contra Jin y Hoseok. Aunque Jin y yo éramos claramente los paquetes. No estábamos acostumbrados a jugar a eso, somos más de billar.

Estaba siendo muy divertido, yo en la portería, jin en la portería, Hoseok y Jungkook derramando testosterona por todos sus poros mientras se peleaban por marcarnos goles. Con cada golpe Hoseok no podía evitar dar un salto y gritar un “Vamos vamos”. Pero finalmente ganamos Jungkook y yo.
Como había otras personas que querían jugar, no hubo revancha, nos fuimos a la pista de baile. Estaban poniendo música techno y nos pusimos a bailar haciendo el tonto otra vez. Me acuerdo que yo y Hoseok nos pusimos a bailar juntos, dejando solos a Jin y Jungkook que estaban cada vez más pegados.

De lo que pasó a continuación no me enteré hasta más tarde, pero al parecer Jungkook se acercó a Jin y los dos hablaban tan cerca que no lo oíamos.

-          Hoy te he metido muchos goles, ¿Verdad? – Le dijo Jungkook a Jin.
-          ¿Qué? – Contestó entonces Jin.
-          Que te he metido muchos goles.
-          Ah, sí.
-          ¿Quieres que te meta otro?
-          ¿Eh? No

Pero no le dio tiempo a apartarse. Jungkook le había cogido la cabeza por detrás de la nuca y se acercó hasta poder besarle en los labios a Jin.

Yo, que era ajeno a todo lo que había pasado, y que estaba bailando con Hoseok, solo me giré para hablar con él.

-          Creo que Jungkook está tratando de besar a Jin.
-          JAJAJAJAJAJA NO, JUNGKOOK LE ESTÁ COMIENDO TODA LA BOCA A JIN.

Entonces me giré y vi el beso. Los dos empezamos a reírnos mientras bailábamos. Pero después de eso Jin parecía algo mosqueado. Salimos de ese bar ya para irnos a la habitación del hotel. Hoseok se adelantó con Jungkook y yo me quedé atrás con Jin.

-          ¿Te ha besado? – Le pregunté algo emocionado, pues pensaba que los dos se atraían y que quizás habían dado finalmente un paso.
-          Si hijo sí. – Me contestó Jin de mala gana.
-          Parece que no te ha gustado.

Fue entonces que me contó la historia de lo que había pasado. La verdad que quizás fue un poco por el alcohol, pero no pude evitar reírme con la frase de los goles. Pobre Jungkook, nunca se le ha dado bien ligar.

Jin parecía algo molesto con lo que había pasado, y yo me sentía algo mal por haberme reído, pero esa frase era maravillosa. Luego de llegar al hotel, Jin se fue a su habitación con Namjoon, entonces Hoseok, Jungkook y yo, dijimos de ir a la habitación de ellos dos.

Les conté lo que me había dicho Jin. Jungkook lo contaba riéndose y sintiéndose orgulloso de lo que había dicho. Yo y Hoseok no podíamos parar de reírnos de esa frase.

-          Pues a mí la frase me ha parecido buena para ligar.
-          Jungkook, no sabes ligar – Le contestamos Hoseok y yo mientras nos reíamos. Hoseok se estaba bebiendo unas copas del minibar de la habitación.

Los tres estuvimos hablando durante un buen rato. Era increíble como aun después de tanto tiempo, aún había cosas que no sabíamos los unos de los otros. Como que Hoseok aun pareciendo tan lanzado, apenas había tenido un par de parejas. Que fue Taehyun quién se le declaró pero que él le rechazó, e incluso que le gustaba alguien aunque no nos dijo quién.

Jungkook habló de cosas de su infancia. Como sus padres le sobreprotegían demasiado, o que en el colegio le habían hecho algo de bullying.

Finalmente yo, conté como había sido mi primera vez cuándo era pequeño, una especie de violación de la que me sentía culpable, aunque ellos me hicieron ver que no, yo siempre seguí pensando que sí. Les confesé que había tenido una relación con alguien hacía poco tiempo, aunque no dije que había sido contigo. También dije que esa relación había terminado porque ese chico había encontrado otra pareja y que ahora me sentía triste por ello.

-          Por eso últimamente estás tan mal humorado y cuando bailas tus movimientos son tan melancólicos. – Dijo Hoseok que se estaba terminando la copa.
-          Puede ser – Me encogí de hombros restándole importancia.
-          Cuándo bailas es cuándo mejor te expresas. Por eso siempre eres tan metódico bailando, te esfuerzas para mostrar a las armys todo tu amor por ellas. Te esfuerzas mucho y siempre te digo que trates de repartir el trabajo.
-          Bueno, no pasa nada.
-          Pues yo creo que estoy viendo sombras moverse – Dijo de repente Jungkook.
Hoseok y yo nos quedamos mirando hacia la pared durante unos segundos antes de empezar a reírnos.
-          Anda calla que luego esta noche no voy a poder dormir ¿eh? – Terminó riendo Hoseok mientras negaba – Que soy un cagado, y yo creo mucho en todo eso.
-          ¿Cuándo os quedáis solos en la casa no oís como pisadas o cosas arrastrándose? – Les dije yo que también estaba algo asustado al respecto.
-          Si, ¿A ti también? Madre mía, tenemos un fantasma en la casa.
-          Joder, no soy el único que alivio – Terminé diciendo mientras les miraba. En ese momento los tres estábamos riéndonos relajados. – Yo no me quiero ir ahora a la habitación con Yoongi.
-          Puedes irte a la habitación, Yoongi ha salido con su novia – Me dijo Jungkook mientras se recostaba en la cama de matrimonio que compartía con Hoseok – Pero vas a dormir solo.
-          Tio, después de que me hayáis metido miedo con lo del fantasma ahora no quiero dormir solo.
-          Pues quedaté con nosotros – Hoseok se acostó al lado de Jungkook y me dejó sitio en la esquina.
-          Está bien – Les sonreí y me acosté en la esquina dándole la espalda a ellos dos.

Al poco tiempo apagamos las luces mientras aún nos seguíamos riendo, de que a nuestra edad, le tuviéramos miedo a los fantasmas.

No pasaron ni cinco minutos después de apagar las luces cuando Jungkook ya se había quedado dormido. La verdad, que empecé a moverme un poco, no podía sacarte de mí cabeza y que estabas con Zira, pero en seguida me chocaba con Hoseok que estaba de cara a mí.

-          Deja de moverte Jimin, que quiero dormir – Se quejó Hoseok después de que me chocara dos veces con él. Lo peor es que tenía razón, yo también quería dormir.

El siguiente en dormirse fue Hoseok. Que con su fuerte respiración daba en mi nuca y me hacía cosquillas. Aguanté unos diez minutos, y decidí que prefería que me matase un fantasma antes de que me siguiera respirando en el cuello. Estaba poniéndome muy nervioso esa respiración.

Salí de la cama tratando de que no se despertasen y me fui a mi propia habitación. Las maletas de Yoongi estaban ahí, pero él no estaba, tal y como Jungkook había dicho. Me quité la ropa que llevaba y me metí bajo la manta. En cierta forma, era mejor que no estuvieras. Ya apenas hablábamos y seguramente hubiese sido muy incómodo estar acostado a tu lado.

A la mañana siguiente llegaste temprano, como a las siete de la mañana. Entraste casi sin hacer ruido, pero yo me desperté. Me incorporé en la cama y cogí mi maleta para irme al baño. Te había visto de reojo, estabas serio.

-          ¿Te vas porque he llegado yo? – Fue lo primero que me dijiste.
-          No, tengo que cambiarme y me voy al gimnasio del hotel.
-          ¿Luego irás a desayunar? Me he dado cuenta de que te saltas algunas comidas. – Tratabas de regañarme como hacías antes, pero yo ya no quería hacerte caso.
-          Luego te veo – No iba a contestarte, porque ciertamente no tenía pensado ir a desayunar. La noche anterior había bebido mucho y comido mucho. Tenía que quemar todas esas calorías. No quería estar gordo otra vez.